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Archivos de la categoría ‘Antropología’

Investigadores descubren un nuevo linaje de antiguos humanos

Publicado por Jordi Guzman en 25 marzo 2010


El trabajo complica la historia humana una vez más, de forma similar al descubrimiento del controvertido H. floresiensis — también

Antiguo ADN sugiere que tres antiguos linajes humanos convivieron en las Montañas Altai, Rusia, al mismo tiempo. Crédito: Johannes Krause et al., Nature

conocido como el hobbit — que ha dado un vuelco a las anteriores y más simples formas de ver las migraciones de los primeros humanos por todo el globo. Si vivieron cuatro humanos iniciales incluyendo al hobbit hace unos 40 000 años, “la cantidad de biodiversidad [humana]…era bastante notable”, dice la genetista Sarah Tishkoff de la Universidad de Pennsylvania.

Un equipo liderado por los arqueólogos Michael Shunkov y Anatoli Derevianko de la Academia Rusa de las Ciencias en Novosibirsk encontraron el hueso del dedo en 2008 en la Cueva Denisova en las Montañas de Altai en Rusia. La cueva, que tiene muchas capas arqueológicas que se extienden a lo largo de 100 000 años, ha arrojado herramientas de piedra tanto de humanos modernos como de Neandertales y una pequeña colección de huesos homínidos demasiado fragmentados para identificarse. El hueso del dedo procede de una capa datada por radiocarbono de hace entre 48 000 y 30 000 años. Los genetistas evolutivos Svante Pääbo, Johannes Krause, y sus colegas del Instituto Max Planck para Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania, consiguieron una muestra de 30 miligramos y extrajeron y secuenciaron los 16 569 pares de bases de su genoma de ADN mitocontrial (mtDNA), usando nuevas técnicas del grupo de Pääbo que han empleado con éxito para secuenciar ADN tanto de Neandertales como de humanos modernos prehistóricos. Los investigadores compararon la nueva secuencia de mtDNA con la de 54 personas vivas de todo el mundo, un humano moderno de hace unos 30 000 años de otro lugar de Rusia, y seis Neandertales.

Se llevaron una buena sorpresa: Aunque los Neandertales se diferencian de los humanos modernos en una media de 202 posiciones de nucleótidos en el genoma mitocondrial, el homínido de Denisova difería de media en 385 posiciones de los humanos modernos y en 376 de los Neandertales, según informa hoy el equipo en la edición on-line de Nature. Cuando se añadió a la mezcla el mtDNA de chimpancés y bonobos, los investigadores fueron capaces de estimar que el nuevo homínido compartía un ancestro común con los Neandertales y los humanos modernos hace 1 millón de años.

Pero, ¿quién era este misterioso homínido? El equipo dice que la fecha es demasiado tardía para un H. erectus asiático, que migraron por primera vez fuera de África hace 1,8 millones de años. Y es demasiado temprana para el H. heidelbergensis, que apareció en África y Europa hace unos 650 000 años y muchos investigadores piensan que es el ancestro común de humanos y Neandertales. “No hay pruebas” de que éstas u otras especies conocidas “persistieran hasta tan tarde” en el continente asiático, dice el paleoantropólogo Russell Ciochon de la Universidad de Iowa en Iowa City. Chris Stringer, paleoantropólogo del Museo de Historia Natural en Londres, dice que la nueva especie podría representa una “dispersión pre-heidelbergensis y post-erectus” fuera de África “que no habíamos observado hasta ahora”.

Por ahora, el equipo de Pääbo no ha dado al nuevo linaje un nombre de especie, al menos hasta que se sepa más sobre él. Lo siguiente que plantean hacer los investigadores es secuenciar el ADN nuclear del hueso del dedo. Si tienen éxito, podrían descubrir la identidad secreta del homínido X.

Para una cobertura completa, ver el ejemplar del 26 de marzo de la revista Science.

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en ScienceMag, su autor es Michael Balter.

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Publicado en Antropología, Ciencia, Historia, Paleontología | 1 comentario

Terrassa estuvo habitada por humanos hace ya un millón de años

Publicado por Jordi Guzman en 16 marzo 2010


El minucioso estudio de investigadores del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social) y del Área de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, sobre las abundantes herramientas de piedra y de los restos de fauna en el yacimiento de Vallaparadís demuestra que hace un millón de años ya vivían seres humanos en la zona mediterránea de la península ibérica de Terrassa (Barcelona).

Según el estudio, subsistieron gracias a la “gran capacidad de adaptación al entorno, con una gran presencia de animales carnívoros

Vista general del yacimiento de Vallparadis, en Terrassa (Cataluña). Foto:Joan Garcia y Kenneth Martínez / IPHES.

como las hienas y jaguares, con quienes compitieron en su lucha por la supervivencia”.

La investigación, que se publica hoy en la revista Proceedings of the Nacional Academy of Sciences (PNAS), cubre un vacío cronológico en el estudio de las primeras poblaciones europeas y la adaptación exitosa de los homínidos europeos que precedieron a las conocidas poblaciones de la especie Homo antecessor de Atapuerca, hace 800.000 años, y sucedieron a su vez a las de Orce, hace 1,3 millones de años.

El tesoro de Vallparadís

Los restos arqueológicos estudiados se obtuvieron en las excavaciones realizadas entre los años 2005 y 2007, en la ciudad de Terrassa, donde a raíz de los trabajos de construcción de una estación de los Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya, se puso al descubierto un nuevo yacimiento en la zona del antiguo torrente conocida como Vallaparadís.

Por esto motivo, el equipo del IPHES y de la URV realizó una excavación de urgencia, bajo la dirección de Joan García y Kenneth Martínez, investigadores del Instituto de paleocología catalán, y también directores de la nueva investigación, en la que también han

Fémur de hipopótamo descubierto de Vallparadis.

participado otros miembros de este centro, como el propio director, Eudald Carbonell, Jordi Agustí, Hugo Blain, Francesc Burjachs, Isabel Cáceres y Rosa Huguet.

El yacimiento ha proporcionado “el mayor registro arqueológico y paleontológico del Pleistoceno inferior europeo”, hace aproximadamente un millón de años, una etapa clave en la primera ocupación humana de Europa. “Los estudios realizados refuerzan la propuesta de que los homínidos habitaron de forma continuada nuestro continente en esta época”, aseguran Joan García y Kenneth Martínez.

Las grandes pistas: herramientas y fósiles de micromamíferos

La cuantiosa industria lítica que aportó Vallparadís pertenece a la tecnología Olduvayense, que se caracteriza por presentar una escasa elaboración, sobre todo realizada sobre pequeños cantos de río con materiales autóctonos como el cuarzo, el sílex o la lidita, que sirvieron para confeccionar un instrumental lítico a partir de sencillas técnicas de talla.

La más común consistía en golpear los pequeños cantos sobre un yunque, que les permitía producir fácilmente objetos muy cortantes, útiles en las actividades de carnicería, lo que se conoce como técnica bipolar sobre yunque. Esta industria es similar a la encontrada en algunos yacimientos africanos contemporáneos.

Por lo que concierne a la fauna, los investigadores han hallado abundantes restos de macromamíferos, entre los que destacan herbívoros como los équidos, cérvidos o bóvidos, además de otras especies de gran tamaño como los hipopótamos, elefantes y rinocerontes, y diversos carnívoros como las hienas y jaguares.

“Algunos restos de herbívoros presentaban marcas de corte y fracturaciones antrópicas, demostrando así un acceso primario de los humanos a las carcasas de los animales en relación al resto de grandes carnívoros. Éste fue el elemento clave del éxito adaptativo de las primeras poblaciones ibéricas, puesto que les posibilitó obtener los recursos cárnicos necesarios para garantizar su subsistencia”, observan los codirectores de Vallparadís.

“El factor más determinante de la expansión y la adaptación de los homínidos fuera de África –prosiguen los investigadores del IPHES- fue probablemente el hecho de poseer una dieta carnívora que les permitía sobrevivir en un entorno ecológico diverso, como el de Vallparadís”

En este lugar, “aquellos especímenes –cuentan García y Martínez- tenían una capacidad adaptativa tan desarrollada que no fueron selectivos en el momento de escoger la presa que consumían o las materias primas utilizadas en los procesos de talla de los instrumentos”.

Esta estrategia de adaptación generalista supone que los homínidos no habrían requerido de una tecnología muy avanzada para explotar los recursos disponibles. Por lo tanto, “proponemos que estas primeras poblaciones europeas habrían sabido muy bien cómo sacar partido de los cadáveres de los animales encontrados en las zonas que bordeaban el río, convirtiéndose en los grandes depredadores, desplazando de la cúspide de la cadena trófica a los grandes carnívoros”, concluyen.

También han participado miembros del Museo de Historia Natural de Paris (Jean-Jaques Bain, Christophe Falguères), del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Mathieu Duval) y Manuel Gómez (Instituto Cartográfico de Cataluña).

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Referencia bibliográfica:

Martínez, K., Garcia, J., Carbonell, E., Agustí, J., Bahain, J.-J., Blain, H.-A., Burjachs, F., Cáceres, I., Duval, M., Falguères, Ch., Gómez, M. y Huguet, H. (2010). “A new Lower Pleistocene archeological site in Europe (Vallparadís, Barcelona, Spain)”, Proceedings of the Nacional Academy of Sciences (PNAS, USA).
Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

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¿Cuándo llegaron los primeros humanos “modernos” a la Península Ibérica?

Publicado por Jordi Guzman en 11 marzo 2010


Una investigación realizada por un grupo de arqueólogos del Centre d’Estudis del Patrimoni Arqueològic de la Prehistòria de la Universitat Autònoma de Barcelona (CEPAP-UAB) en el yacimiento de Cova Gran (Lleida) ha contribuido a avivar el debate científico sobre la aparición de los primeros humanos “modernos” en la Península Ibérica y su posible relación con la desaparición de los neandertales.

Las muestras obtenidas en Cova Gran datadas por Carbono 14 refieren una antigüedad entre 34.000 y 32.000 años para posicionar

Cova Gran. Foto: UAB.

temporalmente cuándo se produjo este reemplazo biológico en el Mediterráneo Occidental, aunque el estudio relativiza la validez de la técnica del Carbono 14 para la datación de materiales arqueológicos del periodo de transición del Paleolítico Medio al Superior (40.000-30.000 años). Los resultados también refuerzan la hipótesis de que no hubo interacción ni convivencia entre ambas especies.

El trabajo, publicado en el Journal of Human Evolution, ha sido coordinado por Rafael Mora, catedrático de Prehistoria y director del CEPAP-UAB y en él han participado Jorge Martínez-Moreno, investigador del CEPAP-UAB; e Ignacio de la Torre, profesor del Institute of Archeology de la University College of London.

Cova Gran, un abrigo de grandes dimensiones descubierto en el año 2002, se ubica en la localidad de Les Avellanes-Santa Linya -en la comarca leridana de La Noguera- y es uno de los escasos yacimientos arqueológicos europeos que permiten estudiar lo que en Paleoantropología se denominan “transiciones”, fases críticas en las que se detectan transformaciones y remodelaciones esenciales para reconstruir la historia de nuestra especie.

Una reconstrucción de 60 m2

Los investigadores han trabajado sobre una superficie de unos 60 metros cuadrados, realizando una excavación en extensión, que permite reconstruir la forma de vida de las gentes que habitaron en el abrigo. Esta sistemática de trabajo no es habitual en arqueología, ya que generalmente las excavaciones se restringen a sondeos de reducidas dimensiones. Ello les ha permitido recuperar materiales arqueológicos del Paleolítico Medio, atribuibles a Homo neanderthalensis, y del Paleolítico Superior, que corresponden a Homo sapiens, separados por un estrato estéril de sedimentos que permite diferenciarlos.

Estas excepcionales condiciones de preservación del registro arqueológico, que no se ha visto afectado por alteraciones debidas a procesos geológicos o biológicos, han permitido que los materiales utilizados por cada población se conserven sin remociones, al contrario de lo que se ha señalado en otros yacimientos arqueológicos. Un análisis detallado de los restos líticos recuperados permite reconocer importantes diferencias en su elaboración; lo que implica que fueron realizados por especies distintas.

Este hecho, reconocido en otros yacimientos de Europa Occidental, refuerza la hipótesis de que ambas especies no convivieron ni interaccionaron, aunque no puede descartarse que habitaran en una misma zona geográfica, durante el periodo comprendido entre 40.000 y 30.000 años, en el que habitualmente se posiciona la “transición” Paleolítico Medio/Superior.

Cova Gran fue ocupada sucesivamente por neandertales y humanos “modernos”, en grupos reducidos de 15 ó 20 personas que vivían de forma muy parecida: cazaban, recolectaban, elaboraban instrumentos para llevar a cabo actividades cotidianas como obtener y procesar alimentos, para las que la gestión del fuego era esencial. Sin embargo, cada especie empleaba técnicas y materias primas bien diferenciadas. La aplicación de saberes y la forma de relacionarse con el medido sugieren comportamientos distintos.

Caracoles marinos que dan pistas

Entre los restos hallados atribuibles a Homo sapiens destacan varios caracoles marinos perforados, habitualmente considerados como un indicador de la dispersión de esta especie por África, Próximo Oriente y Europa Occidental. Igualmente, denotan la existencia de un lenguaje simbólico y unas capacidades cognitivas de las que no se tiene constancia durante el Paleolítico Medio.

Estos objetos inducen a pensar que los Homo sapiens transitaban por amplios territorios que abarcaban desde la costa del Mediterráneo hasta el Prepirineo, una distancia superior a los actuales 150 kilómetros. Sin embargo, los investigadores no descartan la existencia de redes sociales, que conectarían grupos separados por importantes distancias, y por las que circulan estos objetos. De ser así, los adornos serían un elemento simbólico clave en la configuración social y en la definición de la identidad de estas gentes.

El trabajo aporta también nuevos datos sobre el periodo en que aparecen los primeros representantes de los denominados “humanos modernos” en la Península Ibérica y la desaparición de los neandertales, una cuestión que genera una importante discusión dentro de la Paleoantropología. Las muestras datadas por Carbono 14 (14C) en Cova Gran refieren una antigüedad entre 34.000 y 32.000 años para posicionar temporalmente cuándo se produjo ese reemplazo biológico en el Mediterráneo Occidental.

Sin embargo, el estudio discute al mismo tiempo la validez del 14C, método habitualmente utilizado para datar restos arqueológicos de este periodo. Aunque el 14C es una herramienta esencial para datar contextos arqueológicos, una conclusión que se desprende del estudio es que las fechas entre 40 y 30 mil años no pueden considerarse como años “históricos”.

Esta observación aviva la polémica existente desde hace tiempo en arqueología, sobre la consideración del 14C como un reloj temporal absoluto. Este isótopo radioactivo se desintegra de forma regular, pero a partir de 30.000 años su presencia en las muestras datadas es residual y, en muchas ocasiones, estas muestras han sido sometidas a procesos de alteración difíciles de identificar.

Los investigadores argumentan que muchas de las fechas habitualmente empleadas en el estudio de este tramo cronológico pueden corresponder a muestras que han sufrido contaminaciones, o que han sido tratadas en los laboratorios con métodos que no han detectado este tipo de problemas. Actualmente se están desarrollando mejoras que posiblemente eliminarán estas incertidumbres.

Cova Gran es un yacimiento de más 2.500 metros cuadrados de superficie que contiene un importante patrimonio arqueológico. Futuras excavaciones permitirán profundizar sobre cómo se asentó el hombre moderno en la Península Ibérica y su evolución durante los últimos 40.000 años.

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Referencia bibliográfica:

Martínez-Moreno, J. Mora, R. De la Torre, I., “The Middle-to-Upper Palaeolithic transition in Cova Gran (Catalunya, Spain) and the extinction of Neanderthals in the Iberian Peninsula”, Journal of Human Evolution 58 (2010). 211.226.

Artículo publicado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

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John Delaney – Nómadas del águila real

Publicado por Jordi Guzman en 25 enero 2010


Así es como ha llamado el fotógrafo estadounidense John Delaney a su serie dedicada a documentar la vida y costumbres de la etnia de los kazajos famosos por su habilidad como jinetes y por cazar con águilas reales. He encontrado las imágenes que siguen en photo-eye, podéis ver más trabajos en su página.

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Grupos étnicos chinos

Publicado por Jordi Guzman en 13 diciembre 2009


Aunque la etnia china más numerosa, con un 91,59% de la población, es la Han, en el país más poblado de la tierra – más de 1300 millones de personas – este pequeño porcentaje representa un buen numero de personas repartidas en nada menos que 56 etnias distintas. En esta página china han realizado magnifico reportaje fotográfico y etnológico en donde han retratado, con sus vestimentas tradicionales, a todos los grupos étnicos de país, un trabajo efectuado por 14 fotógrafos durante un año por toda China donde se realizaron 5,7 millones se fotografías. También incluyo un vídeo que he encontrado en cgr v2.0 en donde podemos ver todas las fotografías, la música es el tema Melody of Nationalities de Pheonix Legend. Clic para ampliar.

Vía Neatorama

56 Family Portraits of 56 Chinese Ethnic Groups

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La caída de los mayas: “Ellos mismos la ocasionaron”

Publicado por Jordi Guzman en 23 octubre 2009


Al igual que muchas culturas que vivieron antes o después de ellos, los mayas terminaron deforestando y destruyendo su paisaje.

Durante 1.200 años, los mayas tuvieron el dominio de América Central. En la cúspide de su civilización, aproximadamente en el año 900 después de Cristo, las ciudades mayas se encontraban repletas de gente (más de 2.000 personas por milla cuadrada); se las puede comparar con el Condado de Los Ángeles de la actualidad. Incluso en las áreas rurales, podían contarse entre 200 a 400 mayas por milla cuadrada. De pronto, todo quedó en calma. El profundo silencio fue testigo de uno de los desastres demográficos más grandes de la prehistoria de la humanidad: la desaparición de lo que alguna vez fue la vibrante sociedad maya.

¿Qué sucedió? Algunos investigadores, patrocinados por la NASA, creen tener una muy buena idea de lo que ocurrió.

Ruinas de los mayas en Guatemala. Crédito de la fotografía: Tom Sever.

Ruinas de los mayas en Guatemala. Crédito de la fotografía: Tom Sever.

“Lo ocasionaron ellos mismos”, dice el veterano arqueólogo Tom Sever.

“Los mayas casi siempre son descriptos como personas que vivían en total armonía con su entorno”, relata el estudiante de doctorado Robert Griffin. “Pero al igual que muchas otras culturas que vivieron antes o después de ellos, los mayas terminaron deforestando y destruyendo su paisaje como resultado de sus esfuerzos por ganarse la vida a duras penas en épocas difíciles”.

Una gran sequía tuvo lugar cerca del momento histórico durante el cual los mayas comenzaron a desaparecer. Y, al momento de su caída, ya los mayas habían cortado la mayor parte de los árboles ubicados a lo largo de grandes franjas de tierra con el fin de despejar terreno para cultivar el maíz que alimentaría a su creciente población. Ellos también cortaron árboles para usarlos como leña y para hacer materiales de construcción.

“Tenían que quemar 20 árboles para calentar la piedra caliza que les servía para hacer apenas 1 metro cuadrado de cal que utilizaban como material para construir sus formidables templos, represas y monumentos”, explica Sever.

Él y su equipo de investigadores utilizaron simulaciones realizadas en computadora para reconstruir el modo en el cual la deforestación pudo haber desempeñado un papel muy importante en el empeoramiento de la sequía. Los investigadores lograron aislar los efectos de la deforestación utilizando un par de modelos climatológicos ya comprobados: el modelo de circulación atmosférica de mesoescala PSU/NCAR, más conocido como: MM5, y el Modelo del Sistema de Clima Comunitario, o CCSM, por su sigla en idioma inglés.

“Simulamos tanto el mejor escenario como el peor: una deforestación del 100 por ciento en el área de los mayas y también un área sin deforestación”, dice Sever. “Obtuvimos resultados reveladores. La pérdida de todos los árboles causó un aumento de entre 3 y 5 grados en la temperatura y una disminución de entre el 20 y el 30 por ciento en las precipitaciones”.

Son resultadores verdaderamete reveladores; no obstante, se necesita más investigación para poder explicar totalmente los mecanismos que llevaron a la caída de los mayas. Los registros arqueológicos muestran que la caída de las ciudades-estado de los mayas sí tuvo lugar durante los períodos de sequía; sin embargo, algunos de ellos lograron sobrevivir e incluso prosperar.

En las profundidades de la jungla guatemalteca, Sever y Griffin estudiaron una "stele" desmoronada: una pirámide de piedra utilizada por los mayas para anotar información o desplegar arte tallado ornamental. Sever y Griffin hallaron la "stele" y otras ruinas que habían permanecido ocultas por más de 1.000 años, durante una expedición que se valió de la tecnología de detección remota, de la NASA, para ubicar con exactitud los lugares donde se encuentran los antiguos asentamientos. (NASA/T. Sever)

En las profundidades de la jungla guatemalteca, Sever y Griffin estudiaron una "stele" desmoronada: una pirámide de piedra utilizada por los mayas para anotar información o desplegar arte tallado ornamental. Sever y Griffin hallaron la "stele" y otras ruinas que habían permanecido ocultas por más de 1.000 años, durante una expedición que se valió de la tecnología de detección remota, de la NASA, para ubicar con exactitud los lugares donde se encuentran los antiguos asentamientos. (NASA/T. Sever)

“Lo que nosotros creemos es que la sequía ocurrió de modo distinto en diferentes áreas”, explica Griffin. “Nuestra hipótesis es que los aumentos de la temperatura y las disminuciones de las precipitaciones ocasionadas por la deforestación local causaron problemas lo suficientemente graves como para ‘empujar hacia el precipicio’ a algunas, aunque no a todas, las ciudades-estado”.

Los mayas llevaron a cabo la deforestación mediante la agricultura de tala y quema (un método que, en la actualidad, todavía es utilizado sobre sus antiguas y gastadas tierras, lo cual ha ayudado a los investigadores a entender mejor cómo funciona el proceso).

“Sabemos que por cada período de 1 a 3 años en los cuales se cultive una porción de tierra, se necesita dejarla en barbecho recuperándose durante 15 años. Durante ese tiempo, los árboles y el resto de la vegetación puede volver a crecer mientras se tala y se quema otra área de cultivo”.

Pero, ¿qué ocurre si no se deja la tierra en barbecho el tiempo suficiente como para que se pueda recuperar? ¿Y qué sucede si se tala más y más tierra para poder satisfacer la demanda de alimento?

“Nosotros creemos que eso fue lo que ocurrió”, dice Griffin. “Los mayas arrasaron con extensas porciones de tierra cultivándolas en

Un letal ciclo de sequía, calentamiento y deforestación pudo haber sido la causa de la desaparición de los mayas.

Un letal ciclo de sequía, calentamiento y deforestación pudo haber sido la causa de la desaparición de los mayas.

exceso”.

La sequía no sólo hizo que fuera difícil cosechar alimento suficiente, sino que también habría provocado que fuera más difícil para los mayas almacenar agua suficiente como para sobrevivir durante la temporada seca.

“Las ciudades trataron de mantener una reserva de agua que durara un período de 18 meses”, dice Sever. “En Tikal, por ejemplo, había un sistema de represa que contenía millones de galones de agua. Sin suficientes precipitaciones, las reservas se secaron”. La sed y la hambruna no colaboran para mantener feliz a una población. Como dice la expresión: lo demás es historia.

“En algunas de las ciudades-estado de los mayas se han encontrado fosas comunes que contienen grupos de esqueletos con incrustaciones de jade en los dientes (algo que ellos reservaban para la elite maya); de modo que tal vez, en este caso, se trate de aristócratas asesinados”, especula él.

Ningún factor puede, por sí mismo, llevar a toda una civilización a la ruina, pero la deforestación que ayudó para que se produjera la sequía podría muy fácilmente haber exacerbado otros problemas como: disturbios sociales, guerra, hambre y enfermedades.

Muchos de esos hallazgos son el resultado de técnicas de imágenes que tienen como base el espacio, señala Sever. “Mediante la interpretación de datos de satélite obtenidos por medio del espectro infrarrojo, hemos localizado cientos de ciudades antiguas abandonadas cuya existencia se desconocía. Los mayas utilizaron yeso como base para construir sus grandiosas ciudades, repletas de templos ornamentales, observatorios y pirámides. Durante cientos de años, la cal se ha ido filtrando hacia el suelo. Como resultado, la vegetación que crece alrededor de las ruinas luce muy distinta de las demás, cuando se la observa en la actualidad mediante una luz infrarroja”.

“La tecnología del espacio está revolucionando la arqueología”, concluye Sever. “Estamos utilizándola para aprender más acerca de las situaciones difíciles de esos antiguos pobladores para evitar correr la misma suerte”.

Artículo publicado en Ciencia@NASA, su autor es Dauna Coulter y la traducción al castellano de Iris Mónica Vargas.

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Ecosistemas humanos

Publicado por Jordi Guzman en 2 octubre 2009


Interesante mapa mundi en donde podemos ver los diferentes biomas antropogénicos, es decir, partes de la superficie terrestre – de las pocas que hay – en donde la intervención humana es patente. El código de colores de más abajo se ordena en cinco grandes grupos: asentamientos, tierras cultivadas, praderas, bosques y tierras salvajes. Clic para ampliar. Imagen: NASA Earth Observatory.

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Mark Laita – Created Equal

Publicado por Jordi Guzman en 14 marzo 2009


Hoy mismo se acaba la exposición del fotógrafo norteamericano Mark Laita en la 3 Punts Galeria de Barcelona. Se trata de Created Equal una gran colección de 105 dípticos confrontados en tema que retratan de forma magistral la sociedad de su país. Monjas y prostitutas, policías y ladrones, moteros y monaguillos, amish y punkies…el autor por medio de contrastes acentuados nos propone un viaje por el mundo y el submundo actual, un trabajo que realizó recorriendo toda la geografía de EE. UU. durante siete años. Las imagenes las he encontrado en Photo-eye Bookstore. Clic para ampliar.

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Holi, el festival del color

Publicado por Jordi Guzman en 13 marzo 2009


El festival de Holi es un celebración religiosa y popular que se celebra en la India, Guyana y Nepal. En el segundo día del festival la gente se lanza polvo y agua coloreados. Es un festival de purificación, de celebración de la explosión de colores primaveral a la vez que originalmente  profiláctico, en efecto, al principio de la primavera, se cree que aumentan las fiebres y por ello los polvos que se lanzan unos a otros están compuestos, ademas del colorante, por hierbas medicinales como  Neem, de Kumkum, de Haldi o de Bilva. También se prepara una bebida especial llamada thandai a la que en ocasiones se le añade cannabis sativa. En fin, una jarana por todo lo alto. Clic para ampliar.

(AP Photo/Gemunu Amarasinghe)

(AP Photo/Gemunu Amarasinghe)

(REUTERS/Babu)

(REUTERS/Babu)

(REUTERS/Munish Sharma)

(REUTERS/Munish Sharma)

(REUTERS/Amit Dave)

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(REUTERS/Jayanta Shaw)

(REUTERS/Jayanta Shaw)

(AP Photo/Gautam Singh)

(AP Photo/Gautam Singh)

(REUTERS/K.K. Arora)

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(REUTERS/K. K. Arora)

Vía The Big Picture

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¿Quiénes fueron los últimos neandertales?

Publicado por Jordi Guzman en 9 diciembre 2008


Hace unos 42.000 años, los primeros humanos modernos se extendían hacia el Oeste en Europa y este proceso de dispersión significó el desplazamiento de los neandertales o su integración en otras poblaciones. Por otra parte, durante un período de 8.000 años, una serie de conjuntos del Paleolítico Medio, presuntamente elaborados por neandertales, perduran en diversos yacimientos en la Península. Sin embargo, todavía no está claro si todos los conjuntos del Paleolítico Medio tardío son el resultado de la actividad de los neandertales o bien de otros grupos humanos.

Nuevas investigaciones, publicadas en los Proceedings of the National Academy of Sciences de los Estados Unidos, aportan un nuevo conocimiento a las preguntas sobre cómo y quiénes eran con gran probabilidad los últimos neandertales.

La investigación está basada sobre el estudio de los fósiles humanos, recuperados a lo largo de una década de excavaciones en la Sima de las Palomas (en Torre Pacheco, Murcia), y ha contado con la participación del profesor Alejandro Pérez-Pérez del Departamento de Biología Animal de la Universidad de Barcelona. Los trabajos están dirigidos por el equipo del paleoantropólogo Michael Walker (Dept. Zoología y Antropología Física, Universidad de Murcia) y Erik Trinkaus (catedrático de Antropología de la Washington University de Saint Louis, Estados Unidos) y han colaborado otros expertos nacionales e internacionales, entre ellos el paleoantropólogo Josep Gibert, recientemente desaparecido.

Datados en una antigüedad de unos 40.000 años, según diferentes métodos científicos, los fósiles humanos encontrados en los niveles superiores de la Sima de las Palomas muestran claramente la anatomía característica de los neandertales. Así pues, los datos establecen que los neandertales perduraron en el rincón de Europa suroccidental que se corresponde con la Península Ibérica, dato que apoya la conclusión de que los neandertales no fueron eliminados de manera inmediata por el rápido avance de los humanos modernos. Según los autores, las diferencias conductuales entre los neandertales tardíos y los humanos modernos tempranos, que coincidieron en el tiempo en Europa, no debieron ser tan grandes como otros estudiosos pretenden, reduciéndose así el contraste y la distancia entre los neandertales -de conducta, habilidad y mente supuestamente limitadas- y los humanos modernos tempranos, con actitudes más versátiles.

Por otra parte, algunos fósiles de los neandertales de la Sima de las Palomas muestran rasgos presentes también en la anatomía humana moderna pero frecuentes o bien ausentes en neandertales más antiguos. Posiblemente, los neandertales de la Sima de las Palomas estaban en vías de evolución morfológica hacia algunos aspectos modernos, aunque también es verosímil que los adquirieran por contacto con humanos modernos tempranos en vías de penetración en la Península desde el otro lado de los Pirineos. Si esta hipótesis es cierta, podría implicar que la perduración del Paleolítico Medio peninsular se debería más a la elección por parte de la población que a un supuesto retraso cultural.

La investigación en la Sima de las Palomas y otros yacimientos de neandertales tardíos, además de recientes hallazgos en Europa de fósiles de los humanos modernos tempranos, aporta ahora un cuadro complejo del contacto cambiante entre poblaciones humanas, de conducta equiparable pero con diferencias biológicas y culturales. Para los autores, estas poblaciones se consideran grupos de individuos que realizaban esfuerzos variados para subsistir y sobrevivir durante el Pleistoceno tardío en un entorno altamente cambiante.

Articulo traducido y posteado en Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) el original lo publicó en catalán la Universitat de Barcelona.

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Eric Lafforgue – Fotografías de la India

Publicado por Jordi Guzman en 29 agosto 2008


Magnificas imagenes de personajes indios realizadas por Eric Lafforgue, un fotógrafo francés residente en Tolosa. En su espacio en Flickr tiene varios álbumes de trabajos por todo el mundo, en su página también se puede disfrutar de su abundante trabajo. Utiliza Hasselblad H3D-39, Canon 1Ds MIII y Leica M6. Clic para ampliar, vale la pena verlas en grande.

Vía FFFFOUND!

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Mapa de los territorios de los indigenas australianos

Publicado por Jordi Guzman en 24 agosto 2008


La verdad es que sabía que había una cantidad considerable de tipos de indígenas diferentes, pero no pensaba que habría tanta diferenciación entre aborígenes australianos. En ésta lista de la wiki (ingles) se detallan todas. La imágen la he encontrado en Flickr, de un usuario llamado peacay. Clic para ampliar.

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Máscaras de todo el mundo

Publicado por Jordi Guzman en 13 julio 2008


Es evidente que ponernos máscaras en fiestas, ceremonias de todo tipo o celebraciones es un rasgo que nos une como especie. En todo el mundo y sea cual sea el nivel de desarrollo, cultural y época, la gente se pone máscaras y a la calle. Hay algo de fascinante en ocultar la identidad, esta claro. En esta página llamada precisamente Masks around the World hay una magnifica muestra de máscaras de todo tipo, época y función, desde máscaras rituales africanas hasta máscaras modernas de protección.

África

Bali

Caribe

India

Japón

Vía haha.nu

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Yann Arthus-Bertrand – Fotografías aéreas (II)

Publicado por Jordi Guzman en 28 junio 2008


Ya le dedique un post hace casi un año, pero es que me he topado con esta gran colección de Yann Arthus-Bertrand y no he podido resistirme a mostrarla, vale la pena ir al enlace para ver toda la serie. Clic para ampliar.

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Las religiones podrían haber surgido por evolución

Publicado por Jordi Guzman en 2 junio 2008


Según un estudio de simulación numérico las religiones son un producto de la evolución biológica. Surgen debido a una predisposición genética por parte de algunos individuos, pero son finalmente mantenidas gracias al apoyo de los no creyentes.

El concepto de Dios está sustentado por las religiones, pues casi todas ellas mantienen la existencia de uno o diversos dioses. La ciencia no puede dedicarse al estudio de Dios porque éste estaría más allá del alcance de la experimentación. Por lo tanto, no se puede demostrar su existencia o inexistencia. Sin embargo, las religiones, como fenómenos reales que ocurren en el mundo natural, sí pueden ser estudiadas como fenómenos sociales que son.
Una religión es más que una simple creencia en un dios. Mantiene, además de esa creencia, un conjunto de muchas otras cosas: mantiene un ritual, unas reglas de comportamiento, etc. Profesar una religión, junto con todo lo que conlleva, pasa de una generación a la siguiente mediante ciertos mecanismos susceptibles de ser estudiados. Por tanto, el fenómeno religioso no solamente puede, sino que debe de ser estudiado bajo un punto de vista científico. ¿Cómo surge las religiones? ¿Cómo se transmite este tipo de creencias?
Eran los filósofos o antropólogos los que solían estudiar el fenómeno religioso; pero últimamente los científicos, hasta el momento reticentes, han empezado a estudiar también este fenómeno.
Ahora, un programa informático predice que la religión florece o surge debido a una predisposición genética por parte de algunos individuos a transmitir información no verificada. La religión, no obstante, puede ser finalmente mantenida solamente si los no creyentes, impresionados por la devoción de los creyentes, ayudan a estos últimos.
James Dow, antropólogo evolucionista de Oakland University en Rochester, escribió el programa en cuestión. Basado en agentes, y denominado Evogod, se puede descargar de la red.
Este estudio sería uno de los primeros en explicar cómo surgen las religiones o como surgió el fenómeno religioso en el pasado.
Las teorías disponibles sobre el fenómeno religioso se dividen en dos tipos. Por un lado están las teorías que dicen que la religión es un artefacto mental que es mantenido por funciones cerebrales que se adaptaron para realizar tareas nuevas y distintas para las que habían sido diseñadas.
Por el otro lado están las teorías que mantienen que las religiones fueron de algún modo beneficiosas para nuestros antepasados. En lugar se ser un subproducto de otras funciones cerebrales, son una adaptación que opera en nuestro propio beneficio. En esta explicación la selección natural purga lentamente las poblaciones humanas no religiosas.
Según Dow en algún momento de entre hace 100.000 años hasta el momento de la invención de la escritura (hace más de 5000 años) se empezó a tener registros de creencias humanas en lo sobrenatural.
Para determinar si es posible que la religión emergiera por adaptación, Dow escribió un programa que se centraba en los posibles beneficios evolutivos que la gente recibe de sus interacciones con los demás. Es decir, la gente debe de adaptarse a otra gente.
Para simplificar el problema, Dow escogió un rasgo religioso en concreto: el deseo de proclamar la información religiosa a otros, como por ejemplo la existencia de una vida después de la muerte u otro similar. Asumió que este rasgo era genético. Es decir, el modelo asume que un número pequeño de gente tiene una predisposición genética a difundir información no verificada a los demás, y este rasgo de predisposición debe de ser heredado por sus descendientes. Además se supone que estas personas interaccionan con gente que no difunde información irreal.
El modelo se centra en el éxito reproductor de dos tipos de gente, aquellos que divulgan información irreal y aquellos que difunden información veraz.
Bajo la mayoría de los escenarios los creyentes en lo irreal se extinguen. Pero cuando se incluye el supuesto de que los no creyentes son atraídos por la gente religiosa, por alguna característica arbitraria pero clara, la religión florece. Esta característica puede ser la admiración por la capacidad de sacrificio, su fe o simplemente por la promesa en el más allá. De algún modo los difusores de información irreal atraen a otros. Dow mantiene que si una persona está dispuesta al sacrificio por un dios abstracto, entonces la gente puede sentir que también está dispuesta a sacrificarse por la comunidad.
Richard Sosis de University of Connecticut dice que este modelo añade una nueva dimensión al debate sobre cómo surgió la religión, debate que previamente se había sustentado en la argumentación verbal y las especulaciones. Aunque, advierte, que se están dando solamente los primeros pasos en esta materia.
Hemos de recordar que el método experimental, necesario en la ciencia, se puede aplicar también a este objeto de estudio. Con este resultado y otros más precisos por llegar se podrían obtener predicciones que serían, en teoría, contrastables en el mundo real.
Sosis encontró previamente que en algunas poblaciones (por ejemplo las de los kibbutz en Israel) la gente más religiosa recibe más ayuda por parte de los demás que la gente con menos fe. Pero menciona que las fuerzas que mantienen la religión en los humanos modernos pueden ser muy diferentes de aquellas que promovieron su surgimiento hace miles de años. Los hombres del Paleolítico eran más dependientes que los humanos modernos de la comunidad en la que nacían. Según Sosis ahora se puede ser luterano un día y decidir ser budista una semana más tarde.
Finalmente, no deja de ser curioso que después de que diversas religiones hayan intentado e intenten atacar la evolución o su enseñanza por todos los medios posibles, al final resulte que ellas mismas sean, en sí, un producto de la misma evolución.

Fuentes y referencias:
Noticia en Newscientist.
Is Religion an Evolutionary Adaptation?
Programa evogod.
Why religion is nothing special but is central.

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Publicado en Antropología, Ciencia, Informática, Programación, Religión | 10 Comentarios »

 
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