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Archivos de la categoría ‘Exobiología’

Continúa el debate sobre el meteorito de Marte

Publicado por Jordi Guzman en 3 diciembre 2009


Usando unos instrumentos analíticos más avanzados disponibles actualmente, un equipo de investigación del Centro Espacial ha

Esta es una imagen de una superficie plana pulida de un trozo cortado del meteorito egipcio de Nakhla fotografiado con un microscopio electrónico de barrido (SEM). El material más brillante es el mineral olivino, un silicato de magnesio-hierro formado cuando un flujo de lava se enfrió en Marte. En algún punto, el meteorito se fracturó, y quedó sumergido en el agua de Marte. El agua marciana precipitó una variedad de materiales en las grietas. Crédito: NASA

re-examinado el hallazgo de 1996 de un meteorito que contiene sólidas pruebas de que la vida pudo haber existido en el antiguo Marte.

La nueva investigación se centró en investifar las propuestas alternativas para la creación de materiales que se cree que son signos de vida antigua encontrados en el meteorito. El nuevo estudio defiente que la antigua vida sigue siendo la explicación más plausible para los materiales y estructuras encontrados en el meteorito.

En 1996, un grupo de científicos liderados por David McKay, Everett Gibson y Kathie Thomas-Keprta del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston publicaron un artículo en la revista Science anunciando el descubrimiento de pruebas biogénicas en el meteorito ALH84001. Un artículo recientemente publicado revisita la hipótesis original con nuevos análisis.

El artículo, “Origin of Magnetite Nanocrystals in Martian Meteorite ALH84001“, de Thomas-Keprta y los coautores Simon Clemett, McKay, Gibson y Susan Wentworth, todos científicos en el Consejo de Exploración Científica e Investigación en Astromateriales en el JSC, aparece en el ejemplar de noviembre de la revista Geochimica et Cosmochimica Acta de la Sociedad Geoquímica y la Sociedad Meteorítica.

Los cristales de magnetita en ALH84001 han sido el centro del debate sobre la posibilidad de vida en Marte. La magnetita es un mineral magnético férrico. En la Tierra, algunas bacterias acuáticas y terrestres secretan el mineral dentro de sus células. El estudio de 1996 sugería que algunos cristales de magnetita asociados con glóbulos carbonatados en ALH84001 eran biogénicos debido a que comparten muchas características con los encontrados en las bacterias de la Tierra.

Otros científicos han defendido que la magnetita de ALH84001 estuvo probablemente causada por procesos inorgánicos, y que esos mismos procesos pueden recrearse artificalmente en el laboratorio calentando carbonatos en un proceso conocido como descomposición térmica, formando magnetita idéntica a la encontrada en el meteorito de Marte.

En este nuevo estudio, el equipo de investigación del JSC research re-evaluó la principal hipótesis alternativa no biológica de la descomposición por calor o impacto de las magnetitas. Concluyen que la explicación biogénica es una hipótesis más viable para el origen de las magnetitas.

“En este estudio, interpretamos nuestros resultados y sugieren que la hipótesis inorgánica in situ es inconsistente con los datos, y por tanto deducimos que la hipótesis biogénica aún es una explicación viable”, dijo la autora principal Thomas-Keprta, científico senior para Barrios Technology en el JSC.

“Creemos que la hipótesis biogénica es más sólida ahora que cuando la propusimos por primera vez hace 13 años”, dijo Gibson, científico senior de la NASA.

Además del nuevo artículo sobre ALH84001, el equipo del JSC ha publicado un artículo que identifica formas o morfologías en meteoritos marcianos que recuerdas a microfósiles y formas microbianas de muestras de la Tierra.

Estas nuevas formas, vistas con un microscopio electrónico de barrido, son conocidas como biomorfos debido a que guardan un estrecho parecido con unas características conocidas producidas biológicamente en la Tierra. Los biomorfos observados en los meteoritos serán en centro del equipo del JSC con estudios más detallados, incluyendo análisis químicos e isotópicos.

“Las pruebas que apoyan la posibilidad de vida pasada en Marte han estado acumulándose lentamente durante la última década”, dijo McKay, científico jefe de la NASA para exploración y astrobiología en el JSC.

“Estas pruebas incluyen signos de agua superficial en la antigüedad incluyendo ríos, lagos y posiblemente océanos, signos de corrientes de agua cerca o en la superficie, depósitos derivados del agua de minerales de arcilla y carbonatos en suelos viejos, y la reciente liberación de metano en la atmósfera marciana, un hallazgo que puede tener varias explicaciones, incluyendo la presencia de vida microbiana, la fuente principal de metano en la Tierra”.

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Mars Daily. Las negritas son mías.

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Un vehículo explorador llamado “Curiosity”

Publicado por Jordi Guzman en 16 noviembre 2009


Un nuevo vehículo explorador todo terreno, que cuenta con poderosos instrumentos y que está impulsado por una batería nuclear, llegará a Marte en el año 2011 para emular y superar las hazañas de los exploradores Spirit y Opportunity.

Si usted encontrase el diario de su abuela, arriba, en el ático, enmohecido y cubierto de polvo, ¿lo leería? Por supuesto que lo leería. ¡La abuelita era dinamita! Sacúdale un poco el polvo, abra el librito, y adéntrese en aquel vívido e interesante pasado.

El polvo oculta algunas historias fascinantes en otros lugares también. Los científicos de la NASA pronto podrán remover un poco del polvo de algunas rocas marcianas que están ansiosas por revelar su vívido relato sobre el pasado del planeta rojo. El Laboratorio de Ciencias de Marte (Mars Science Lab, en indioma inglés) —llamado apropiadamente “Curiosity” (Curiosidad)— llegará allí en el año 2011 con el fin de leer el diario de Marte.

El pequeño vehículo, del tamaño de un automóvil, dará un paseo por la superficie rocosa, con todos sus aparatos levantados, no solamente para desempolvar rocas, sino también para vaporizarlas con un rayo láser, recolectar muestras con el fin de analizarlas allí mismo, tomar fotografías de alta resolución y muchas otras cosas más.

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Concepto artístico del vehículo Curiosity evaporando un sector de una roca para analizarla.

“Curiosity buscará moléculas orgánicas, los pilares químicos de la vida”, dice Joy Crisp, del Laboratorio de Propulsión a Chorro, de la NASA. “Queremos averiguar si el ambiente de Marte fue, o todavía es, capaz de albergar vida”.

“Para responder a la pregunta: ‘¿Hay vida en Marte?’”, la manera más razonable y productiva de hacerlo es buscar compuestos orgánicos que podrían significar vida en el presente o en el pasado, o bien que podrían provenir de meteoritos”, explica Michael Meyer, de las Oficinas Centrales de la NASA. “Si se encuentra algo, sabremos que estamos en una región que podría preservar evidencia de vida, si es que la hay o la hubo alguna vez. Tenemos mapas recibidos desde los satélites, pero no sabemos cuál de las prometedoras regiones podría realmente contener algo, y menos dónde esta el premio mayor”.

“La información preservada en las rocas es de particular interés”, dice Crisp. “Dicha información ha estado guardada durante miles de millones de años, y con ella se pueden responder preguntas como: ‘¿Dónde y por cuánto tiempo podría haber sido habitable Marte?’, ‘¿Hacía calor o frío en el pasado?’, o ‘¿El agua de Marte era ácida o salada?’”

Curiosity será el primer vehículo explorador en el Planeta Rojo, desde los famosos Spirit (Espíritu) y Opportunity (Oportunidad). Aunque será difícil competir con la resistencia de aquellos exploradores gemelos, el Curiosity será capaz de cubrir un rango mayor, tendrá más instrumentos y un brazo robot más grande y más fuerte. Además, usará una batería nuclear en vez de depender de la luz solar, así que no habrá que preocuparse porque el polvo acumulado en los paneles solares provoque que las reservas de energía disminuyan. Este nuevo vehículo tendrá mucha más potencia y será más consistente.

“El Curiosity además se posará en Marte de una forma novedosa”, dice Crisp. “Los vehículos Spirit y Opportunity se hallaban

landing

Concepto artístico del descenso del vehículo Curiosity en Marte.

montados en un vehículo de descenso que chocó contra la superficie y luego rebotó, protegido por bolsas de aire, hasta que logró detenerse y finalmente se abrió. Luego, los exploradores tuvieron que ser bajados del módulo de descenso. En cambio, al Curiosity lo transportará un módulo de descenso llamado Cigüeña Celeste (Sky Crane, en idioma inglés), que lo hará descender suavemente hasta la superficie (sin necesidad de contar con bolsas de aire) por medio de cables, los cuales serán cortados una vez que las ruedas del vehículo se posen sobre la superficie.

“La diferencia más importante es que el Spirit y el Opportunity no son laboratorios analíticos; son más que nada para observar. Este nuevo vehículo hará un estudio más completo del ambiente marciano”.

Los sensores remotos, localizados en el mástil del Curiosity, estarán atentos a sus alrededores, buscando blancos prometedores y haciendo análisis a distancia, antes de que el vehículo se aproxime para mirar de cerca.

“El Curiosity tendrá un rayo láser en el mástil que podrá apuntar hacia una roca para vaporizar un pequeño puntito”, dice Crisp. “Esto produce una nube de plasma que nos dará información sobre la química de la roca. Luego, miraremos la luz reflejada por la roca para caracterizar minerales y suelos desde distancias de hasta 9 metros. Seremos capaces de clasificar minerales, hielos y moléculas orgánicas sin tener que conducir grandes distancias”.

El mástil también porta una cámara de alta resolución llamada, naturalmente, Mastcam. Dicha cámara observará, fotografiará y grabará en vídeo estructuras geológicas, y otros aspectos tales como cráteres, hundimientos y dunas.

El brazo robot del explorador tiene su propio y exclusivo conjunto de instrumentos. El Espectrómetro de Partículas Alfa y Rayos X

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"Hermanos". Este concepto artístico compara los vehículos Curiosity (izquierda) y Spirit (derecha).

(Alpha Particle X-ray Spectrometer o APXS, en idioma inglés) medirá la abundancia de elementos químicos en el suelo, en el polvo, en las rocas y en muestras procesadas. Por su parte, el Dispositivo de Imagen con Lupa de Marte (Mars Hand Lens Imager o MAHLI, en idioma inglés) enviará imágenes en color, como aquellas que generalmente se toman con cámaras digitales en la Tierra, pero también actuará como una lente de aumento de las que usan los geólogos. Sus imágenes podrán ser usadas para examinar la estructura y la textura de las rocas, el polvo y la escarcha de hielo en escalas que van desde micras hasta centímetros.

Un instrumento de laboratorio, que se halla ubicado en el interior del cuerpo del vehículo, explorará el Planeta Rojo “olfateando” el aire, como hace un perro con un pájaro que vuela. El dispositivo de Análisis de Muestras en Marte (Sample Analisis at Mars o SAM, en idioma inglés) tiene respiraderos que se abren hacia la atmósfera y así poder determinar dónde es conveniente tomar muestras, por ejemplo si detectara metano en el área.

“Eso es importante, porque el metano puede ser expulsado por microbios”, explica Crisp, “o bien puede ser el producto de la reacción de agua líquida con rocas a cierta profundidad, bajo la superficie. El agua ‘que se halla debajo’ podría ser un nicho para la vida subterránea. El SAM podría ser usado también para ‘olfatear’ los gases expulsados al hornear una roca o muestra de suelo en el horno del vehículo”.

Además, el Curiosity llevará a bordo instrumentos para observar el estado del tiempo en Marte y para medir la radiación cósmica que bombardea la superficie del planeta.

“Este vehículo es intrínsecamente espectacular en términos de lo que la misión hará”, dice Meyer. “Es clave para el futuro. Preparará el escenario para entender si los compuestos orgánicos se pueden preservar en Marte y también nos dirá qué necesitamos usar para averiguarlo”.

Ahora, ¿dónde está ese diario?

Artículo publicado en Ciencia @NASA, su autor es Dauna Coulter y la traducción al castellano es de Carlos Román.

 

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¿Qué aspecto real tendrán los alienígenas?

Publicado por Jordi Guzman en 17 julio 2009


De acuerdo con Génesis 1:27, “Dios creó al hombre a Su imagen”. De acuerdo, pero ¿qué pasa con todos los otros habitantes cósmicos inteligentes? Bueno, Hollywood se ha ocupado de eso. Ha creado a los alienígenas a la imagen del hombre.

Difícilmente será una gran revelación señalar que en la mayor parte de las películas los alienígenas guardan una fuerte semejanza con

Alienígena de la película Avatar, de James Cameron.

Alienígena de la película Avatar, de James Cameron.

los humanos. Normalmente tienen cabezas bien definidas y dos de cada cosa: ojos, agujeros de la nariz, brazos y piernas móviles. Son fuertemente antropomórficos, y si alguno de estos pequeños gamberros sin pelo se muda a tu barrio, probablemente los invitarías a cenar.

Los alienígenas que nos recuerdan a nosotros son adecuados para contar historias, debido a que ya sabes cómo leer sus intenciones. Los gestos de comportamiento son familiares, y puedes decir si su plan de juego es amoroso o agresivo. (En la mayor parte de las películas estas son las únicas opciones).

Pero, ¿hay alguna razón para pensar que los auténticos alienígenas, de un sistema estelar a miles de años luz de distancia, tendrían una apariencia similar a los monos evolucionados que ahora llamamos Homo sapiens? Algunos científicos, como el paleontólogo de la Universidad de Cambridge Simon Conway Morris, creen que sí. Después de todo, existe un fenómeno en la naturaleza conocido como evolución convergente. Es la tendencia de un proceso evolutivo a encontrar soluciones similares a un reto ambiental dado. Por ejemplo, si eres un depredador cuya existencia depende de capturar tu comida a diario, probablemente tengas dos ojos con campos de visión superpuestos. La visión en estéreo es una auténtica mejora para abalanzarse sobre tu presa.

De forma similar, para las criaturas marinas que necesitan velocidad, las leyes de la hidrodinámica favorecen los cuerpos largos, delgados y aerodinámicos. La evolución convergente ha asegurado que las barracudas tienen la forma de los delfines, incluso aunque los primeros son peces y los segundos mamíferos. Tener la forma de un torpedo funciona mejor.

Este mecanismo a menudo es invocado por los escritores de ciencia-ficción como una explicación conveniente de por qué muchos de sus protagonistas alienígenas recuerdan a los habitantes de la tierra con una capa de ácido de batería. (Incluso el lenguaje – “evolución convergente” – que está tan poderosamente latinizado, revela el mérito académico y la plausibilidad científica.)

Como consecuencia, es posible que una forma homínida sea el mejor plan para un cuerpo de un ser sensible de otro mundo, y sin duda Tinseltown estaría encantado de saber que sus alienígenas de traje de goma son buenas aproximaciones a la realidad. Pero apostaría dinero a que los extraterrestres que detectemos no serán tipos musculados con profundas voces y frentes corrugadas, o incluso grises sin pelo de grandes ojos. Y no porque tales criaturas no puedan existir. Sino debido a la escala de tiempo para la evolución no biológica.

Aquí está la clave: se piensa ampliamente que los alienígenas están allí fuera. Pero para probarlo se requiere lo siguiente: Los alienígenas tienen que visitar la Tierra (¡no empecemos!) o necesitamos detectarlos con nuestros telescopios – por ejemplo, en uno de nuestros experimentos SETI. En cualquier caso, estamos tratando con seres cuyo nivel tecnológico está más allá del nuestro. Esto debería ser obvio debido a que, después de todo, no estamos en un punto en el que podamos embarcarnos en un viaje interestelar. Y para estar en contacto a través de señales, no estamos lanzando continuas y potentes transmisiones a grandes cantidades de otros mundos. No tenemos ni el dinero ni el equipo, tal vez algún día.

De hecho, no importa cómo los encontremos – en el jardín trasero, en la radio, o a través de nuestros telescopios – cualquier alienígena detectado estará al menos a un siglo más allá de nosotros. Tal vez a un milenio o más.

Bien. Pero, si están más allá de nuestro nivel técnico, ¿qué podemos decir sobre su apariencia? Bueno, usando nuestra propia experiencia como guía, considera un desarrollo humano que parece probable que tenga lugar en algún momento del siglo XXI: inventaremos una máquina inteligente. Algunos futuristas imaginan que este asombroso desarrollo tendrá lugar antes de 2050. Puede que lleve el doble de ese tiempo. No importa. Para 2100, nuestros descendientes apuntarán que este fue el siglo en el que engendramos a nuestros sucesores.

Por lo que aquí llegamos al punto clave: Dado que cualquier alienígena que detectemos estará más avanzado que nosotros, ellos ya habrán dado este paso; habrán hecho esta transición de la inteligencia biológica a la de ingeniería, y dejado atrás el pintoresco paradigma de cerebros esponjosos en agua salada.

En otras palabras, a pesar de lo que “Expediente X” te habría hecho cree, el tipo de alienígenas humanoides de carne que rutinariamente pueblan la ficción es improbable que sea el tipo que descubramos. En lugar de esto, serán máquinas. Me lo apuesto.

Todo esto me recuerda una cosa: la próxima vez que tu vecino afirme que los extraterrestres en una ocasión lo sacaron a rastras de su habitación para hacerle unos experimentos de mal gusto, pregúntale si el abductor era un ser protoplásmico con cuatro miembros o algún tipo de hardware complejo. Creo que ya sé cuál será la respuesta, y es la incorrecta.

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en SPACE.com y su autor es Seth Shostak.

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¿Vida en el universo? Casi con certeza. ¿Inteligencia? Tal vez no

Publicado por Jordi Guzman en 13 mayo 2009


Probablemente no estemos solos en el universo, aunque puede parecernos que sí, dado que la vida en otros planetas esté probablemente dominada por microbios u otras criaturas no comunicativas, de acuerdo con unos científicos que dieron una charla sobre vida extraterrestre en Harvard recientemente.

El Profesor Fisher de Historia Natural Andrew Knoll describe los inicios de la vida en la Tierra.

El Profesor Fisher de Historia Natural Andrew Knoll describe los inicios de la vida en la Tierra.

Los ponentes revisaron cómo surgió la vida en la Tierra y los muchos, y a veces improbables, pasos que dio hasta crear la inteligencia. El radioastrónomo Gerrit Verschuur dijo que cree que aunque es muy probable que exista vida allí fuera — tal vez grandes cantidades – es muy improbable que sea inteligente y capaz de comunicarse con nosotros.

Verschuur presentó su charla sobre la Ecuación de Drake, formulada por el astrónomo Francis Drake en 1960, que proporciona un medio para calcular el número de civilizaciones inteligentes con las que es posible que los humanos contacten.

La ecuación relaciona esas posibilidades con la razón de estrellas y la formación de planetas habitables. Incluye al razón a la cual la vida surge en esos planetas y desarrolla inteligencia, tecnología, y habilidades de comunicación interplanetaria. Finalmente, se toma como factor el tiempo de vida de tal civilización.

Usando la Ecuación de Drake, Verschuur calculó que pueden hacer sólo otra civilización tecnológica capaz de comunicarse con los humanos en todo el grupo de galaxias que incluye a la Vía Láctea — un número ridículamente pequeño que puede explicar por qué 30 años de barrido de los cielos buscando vida inteligente no ha dado resultados.

“No soy muy optimista”, dijo Verschuur.

Verschuur fue ponente en “Crossroads: The Future of Human Life in the Universe (Encrucijada: El futuro de la vida humana en el universo)”, un simposio de tres días patrocinado por el Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica (CfA), la Institución Smithsoniana, La Iniciativa Orígenes de la Vida de Harvard, y el Festival de Ciencia de Cambridge.

El evento se inició con la emisión de una popular película de ciencia ficción, “Colussus: The Forbin Project (Coloso: El Proyecto Forbin)”, antes de entrar en material más serio. Los temas incluían encontrar planetas habitables, el surgimiento de la vida artificial, viajes humanos a Marte, y la idea de que la vida podría tener vena auto-destructiva. Los ponentes incluían a Verschuur, J. Craig Venter, Freeman Dyson, Peter Ward, Andy Knoll, Dimitar Sasselov, Maria Zuber, David Charbonneau, Juan Enríquez, and David Aguilar.

Sasselov, profesor de astrofísica en la Universidad de Harvard y directo de la Iniciativa Orígenes de la Vida, estuvo de acuerdo con Verschuur en que la vida probablemente es muy común en el universo. Dijo que cree que la vida es un “fenómeno planetario” que ocurre con facilidad en los planetas con las condiciones adecuadas.

Sobre la vida inteligente, dale tiempo, dijo. Aunque puede ser difícil pensar en ello de esta forma, con aproximadamente 14 mil millones de años, el universo es bastante joven, comentó. Los elementos pesados que forman los planetas como la Tierra no estuvieron disponibles en los inicios del universo; en lugar de esto, son formados por las estrellas. Suficiente material de este tipo estuvo disponible para empezar a formar planetas rocosos como la Tierra apenas hace 7 u 8 mil millones de años. Cuando se considera que se necesitaron casi 4 mil millones de años llegar a evolucionar vida inteligente en la Tierra, tal vez no es tan sorprendente que la inteligencia aún sea rara.

“Lleva mucho tiempo lograr esto”, dijo Sasselov. “Puede que seamos la primera generación de esta galaxia”.

Varios ponentes destacaron el lanzamiento en marzo del telescopio espacial Kepler de la NASA, el cual está dedicado a la búsqueda de planetas similares a la Tierra que orbitan otras estrellas. Varios miembros del profesorado del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica, incluyendo a Sasselov, son investigadores de la misión del telescopio.

Sasselov dijo que espera que Kepler aumente rápidamente los 350 planetas ya encontrados orbitando alrededor de otras estrellas. Para final de verano, dijo, puede que hayamos encontrado una docena de “súper Tierras” o planetas desde el tamaño de la Tierra a aproximadamente el doble que Sasselov espera que tengan la estabilidad y condiciones que permitirían a la vida desarrollarse.

Si la vida se desarrolla en todas partes, Andrew Knoll, Profesor Fisher de Historia Natural, usó las lecciones del planeta Tierra para dar una idea de lo que podría llevar desarrollar inteligencia. De los tres grandes grupos de la vida: bacterias, arqueas, y eucariotas, sólo los eucariotas desarrollaron vida compleja. E incluso entre las miríadas de eucariotas, la vida compleja surgió sólo en algunos lugares: animales, plantas, hongos, y algas rojas y marrones. Knoll dijo que cree que el surgimiento de la movilidad, niveles de oxígeno y depredación, junto con su necesidad de sistemas sensoriales sofisticados, actividad coordinada, y un cerebro, proporcionaron los primeros pasos hacia la inteligencia.

Ha sido apenas en el último siglo – una diminuta fracción de la historia de la Tierra — cuando los humanos han tenido la capacidad tecnológica para comunicarse fuera de la Tierra, dijo Knoll. Y, aunque Kepler puede avanzar en la búsqueda de planetas similares a la Tierra, no nos dirá si hay vida allí, o si hubo vida en el pasado.
Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Harvard Science y su autor es Alvin Powell.

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Las estrellas naranjas son adecuadas para la vida

Publicado por Jordi Guzman en 9 mayo 2009


El mejor estado del universo para la vida puede estar alrededor de pequeñas estrellas menos masivas que el Sol, llamadas enanas naranjas, de acuerdo con un nuevo análisis. Estas estrellas viven mucho más que estrellas como el Sol, y tienen zonas habitables más OB390artistviewseguras – donde puede existir agua líquida – que las de las más ligeras estrellas enanas rojas.

Las estrellas similares en masa al Sol, categorizadas como enanas amarillas, han recibido la mayor atención por parte de los buscadores de planetas. Pero una reciente investigación sugiere que las enanas naranjas pueden proporcionar un terreno incluso mejor para buscar planetas que alberguen vida.

Edward Guinan de la Universidad de Villanova en Pennsylvania, lidera un equipo que ha estado estudiando cómo varían las propiedades de las estrellas con su masa. El equipo usó observaciones de distintas fuentes, tales como medidas de archivo del satélite de rayos-X ROSAT, y medidas más recientes de telescopios terrestres.

Tiempo de vida largo

Los resultados confirman que las estrellas enanas rojas, las cuales tienen entre un 10 y un 50% del peso del Sol, son mucho más propensas a liberar potentes llamaradas que pueden transportar radiación letal a los planetas cercanos. Esta actividad declina conforme envejece la enana roja, y los científicos no han descartado los planetas de las enanas rojas como potenciales hogares para la vida, pero cualquier vida se enfrentaría a complicados retos.

Las enanas naranjas, por otra parte, con masas entre 50 y 80% la del Sol, tienen algo menos de actividad de llamaradas que las estrellas similares al Sol. También proporcionan un hogar para la vida durante más tiempo – aproximadamente el doble de los 10 mil millones de años de una estrellas como el Sol.

Además, cambian muy poco en brillo comparado con las estrellas como el Sol. Nuestra propia estrella ha aumentado su brillo aproximadamente en un 30% desde que se inició el Sistema Solar, y probablemente hará que la vida en la Tierra sea demasiado cálida en 1000 millones de años, incluso aunque el Sol aún dure otros 5000 millones de años antes de agotar su combustible.

Buenos objetivos

Las probabilidades de que la vida inteligente surja pueden ser mejor en los planetas alrededor de enanas naranjas que en las estrellas similares al Sol, dado el tiempo extra disponible para que evolucione.

Esto hace que las enanas naranjas no sólo sean buenos objetivos para búsquedas de planetas habitables, sino para la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI) también, dice Guinan. “Hay algunas antiguas a nuestro alrededor – de unos 8 o 9 mil millones de años, y podrían tener planetas que estén más evolucionados”, dijo a New Scientist.

Las enanas naranjas son entre tres y cuatro veces más abundantes que las estrellas como el Sol, haciendo que la búsqueda de planetas sea más fácil. Es más, ya se han encontrado planetas alrededor de enanas naranjas, aunque fuera de las zonas habitables de la estrella.

Pero Gregory Laughlin de la Universidad de California en Santa Cruz, dice que debería ser posible con la tecnología actual encontrar planetas de la masa de la Tierra en la zona habitable de las enanas naranjas. “Parecen ser un punto álgido para los proyectos de detectar planetas habitables”, dijo a New Scientist.

Guinan discute su investigación esta semana en la conferencia de astrobiología en Baltimore, Maryland.
Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en NewScientist y su autor es David Shiga.

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Kepler retorna a casa las primeras imágenes

Publicado por Jordi Guzman en 20 abril 2009


La nave Kepler buscadora de planetas ha enviado a casa sus primeras imágenes de una zona del cielo donde la NASA espera encontrar planetas similares a la Tierra orbitando estrellas alienígenas lejanas.

Esta imagen amplía una pequeña porción de todo el campo de visión de Kepler. Incluye un cúmulo de estrellas de 8 mil millones de años de antigüedad a 13 000 años luz de la Tierra, conocido como NGC 6791. Crédito: NASA/JPL-Caltech

Esta imagen amplía una pequeña porción de todo el campo de visión de Kepler. Incluye un cúmulo de estrellas de 8 mil millones de años de antigüedad a 13 000 años luz de la Tierra, conocido como NGC 6791. Crédito: NASA/JPL-Caltech

Se estima que unas 14 millones de estrellas rondan dentro de las primeras imágenes de Kepler, las cuales publicó el jueves la NASA. Las imágenes revelan una gran cantidad de estrellas entre las constelaciones de Cygnus y Lyra que llenan una extensa área de nuestro Vía Láctea la cual, cuando se observa desde la Tierra, tiene aproximadamente el tamaño de una mano elevada contra el cielo nocturno con el brazo estirado.

“Es emocionante ver este tesoro de estrellas”, dice William Borucki, investigador principal del Centro de Investigación Ames de la NASA en Moffett Field, California. “Esperamos encontrar cientos de planetas orbitando estas estrellas, y por primera vez, podemos buscar planetas del tamaño de la Tierra en zonas habitables alrededor de estrellas como el Sol”.

La conocida como “zona habitable” alrededor de una estrella es un cinturón en el que el agua líquida podría existir en la superficie en lagos, ríos u océanos. Demasiado cerca a su estrella padre y el planeta estaría demasiado caliente, mientras que una órbita demasiado lejana dejaría sólo un mundo congelado, dicen los científicos de la NASA.

Las primeras imágenes de Kepler, publicadas por la NASA, incluyen imágenes de todo la zona objetivo, así como fotografías cercanas que amplían sólo una fracción de todo el campo estelar. Una visión incluye un cúmulo de estrellas a unos 13 000 años luz de la Tierra conocido como NGC 6791, mientras que otra imagen incluye una estrella conocida como Tres-2, la cual ya se sabe que alberga un planeta masivo similar a Júpiter cercano a ella.

“La primera visión del cielo de Kepler es impresionante”, dijo Lia LaPiana, ejecutiva del programa Kepler de la NASA en las Oficinas Centrales de la NASA en Washington, D.C. “Ser capaces de ver millones de estrellas en una única instantánea es simplemente sobrecogedor”.

NASA lanzó la nave Kepler de 600 millones de dólares el mes pasado para navegar entre esos millones de objetivos buscando 100 000 estrellas candidatas preseleccionadas que pueden tener planetas del tamaño de la Tierra a su alrededor. Esas estrellas objetivo están entre 600 y 3000 años luz de la Tierra. La nave fue construida por Ball Aerospace en Boulder, Colorado, y se prevé que dure al menos 3 años y medio.

En el corazón de Kepler hay una cámara de 95 megapíxel, la mayor jamás lanzada al espacio, la cual usará la nave para buscar planetas similares a la Tierra. Los astrónomos han descubierto más de 300 planetas extrasolares hasta la fecha, pero la mayor parte de ellos son gigantes gaseosos masivos del tamaño de Júpiter o mayor.

La nave Kepler se espera que identifique nuevos planetas extrasolares observando sin parpadear al campo de estrellas objetivo. Su sensible cámara registrará la reveladora caída en la luz creada cuando un planeta pasa por delante de su estrella madre cuando se observa desde la Tierra. Aunque los investigadores esperan descubrir un amplio rango de planetas con Kepler, son los mundos rocosos del tamaño de la Tierra los que están más ansiosos de ver.

“Todo en Kepler ha sido optimizado para encontrar planetas del tamaño de la Tierra”, dijo James Fanson, director del proyecto Kepler en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California. “Nuestras imágenes son guías que nos permitirán, en pocos años, señalar una estrella y decir que un mundo como nuestro está allí fuera”.

La semana pasada, la nave se despojó de sus tapas protectoras para las delicadas ópticas del telescopios y fotómetro preparándose para su búsqueda de planetas. Los directores de la misión y científicos planean pasar las próximas semanas calibrando el fotómetro de Kepler y el alineamiento antes de empezar en serio la búsqueda de planetas similares a la Tierra.

“Hemos pasado años diseñando esta misión, por lo que ser capaces de ver realmente a través de sus ojos es tremendamente excitante”, dijo Eric Bachtell, líder de ingenieros de sistema de Kepler en Ball Aerospace.

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en SPACE.com y su autor es Tariq Malik.

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Buscar extraterrestres observándonos a nosotros

Publicado por Jordi Guzman en 13 marzo 2009


El cosmos es un lugar muy grande, ¿cómo empiezas a buscar exoplanetas que orbitan otras estrellas? Los astrónomos tienen unos trucos en la manga para lograr observar estas diminutas motas que son los mundos alienígenas. Los astrónomos pueden buscar el “temblor” gravitatorio de una estrella cuando un exoplaneta masivo tira de su estrella

¿Si hay planetas habitables allí fuera, dónde los buscamos?

¿Si hay planetas habitables allí fuera, dónde los buscamos?

madre durante su órbita, o más comúnmente, buscan la leve atenuación de la luz estelar cuando el exoplaneta pasa frente a la estrella. De hecho, el telescopio espacial Kepler va a escrutar el espacio, estudiando 100 000 estrellas haciendo esto; no buscando grandes gigantes gaseosos, sino detectando cuerpos que recuerdan a grandes Tierras con una precisión sin par.

OK, entonces tenemos los medios para encontrar estos mundos habitables, ¿cómo podemos usar esta información para ampliar nuestra búsqueda de inteligencia extraterrestre? Unos investigadores en Israel se han hecho la misma pregunta, y han llegado a una respuesta muy lógica. Si vamos a comunicarnos con esos seres avanzados, tal vez deberíamos asegurarnos de que primero pueden vernos.

El concepto es bastante simple. Encuentra una estrella con un exoplaneta en tránsito similar a la Tierra (con suerte tendremos unas cuantas súper-Tierras objetivo en los próximos años gracias a Kepler), dirige un radiotransmisor a la estrella y envía un “¡Hola mundo!” a la posible civilización alienígena que vive en el exoplaneta. Si todo va bien (o no, dependiendo de si estos extraterrestres son realmente amistosos), obtendremos una respuesta del sistema estelar en unas décadas con un mensaje similar a “¡Hola mundo para ti también!”. Sería un día memorable para la comunicación interestelar y respondería a una de las preguntas que fastidian a los astrónomos de todo el mundo: ¿Estamos solos en el cosmos?

Si todo marcha bien, hasta que el viaje interestelar se convierta en una realidad, la humanidad y nuestros nuevos vecinos alienígenas podemos charlar en un largo juego de mensajes de radio, aprendiendo más sobre el otro conforme pasan los años/décadas/siglos (dependiendo de cómo de lejana sea la civilización extraterrestre). Pero hay un problema en este plan. ¿Qué pasa si nuestros vecinos ET no están mirando en nuestra dirección? ¿Qué pasa si el Sol sólo parece ser “otra estrella” entre las 1010 estrellas similares a ella que hay en la Vía Láctea? Podemos transmitir con todo nuestro corazón, pero puede que nunca nos vean.

Shmuel Nussinov de la Universidad de Tel Aviv en Israel se hizo la misma pregunta y realmente ha hecho al búsqueda de inteligencia extraterrestre un poco más fácil. Con la suposición de que una raza alienígena lo suficientemente avanzada esté estudiando los cielos, también observando exoplanetas que orbitan otras estrellas, pueden estar usando el mismo método de tránsito que nosotros usamos para detectar exoplanetas. Por tanto, parece razonable que ET sólo será capaz de detectar la Tierra si ésta pasa por delante del Sol, atenuando de esta forma la luz ligeramente de forma que nuestros vecinos puedan vernos. Si este es el caso, parece altamente probable que ninguna raza alienígena nos detecte salvo que estén situados en un estrecho ángulo a lo largo del plano de la eclíptica de nuestro Sistema Solar. Por lo que, si queremos contactar con una raza alienígena, tal vez deberíamos enviar señales a explanetas similares a la Tierra que estén situados a lo largo de la eclíptica.

Aunque la Tierra sólo pasa frente al disco solar cada 13 horas aproximadamente cada año (visto por un observador lejano), nuestra estrella parecerá atenuarse ligeramente, permitiendo a ET vernos. También hay que tener en cuenta los distintos tránsitos de los planetas del Sistema Solar interior, y nuestros observadores verán que hay algunos posibles “exoplanetas” rocosos habitables a los que transmitir. Si nosotros ya estamos transmitiendo, podemos intercambiar información.

Qué buena idea…

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Universe Today y su autor es Ian O’Neill.

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¿Podría haber organismos viviendo ocultos dentro del Monte Olimpo?

Publicado por Jordi Guzman en 9 marzo 2009


Desde la órbita, el Monte Olimpo domina el paisaje de la región de Tarsis en Marte. A 24 kilómetros de altura, y con 550 kilómetros de diámetros, el descomunal volcán es aproximadamente tres veces más alto que el Monte Everest. Pero el 011_mars_olympus_monsMonte Olimpo tiene una estructura que está un tanto ladeada: está alargado hacia el noroeste, y acortado hacia el sureste. Un nuevo estudio revela que esta “asimetría” puede significar magma caliente y posiblemente agua que podría estar lo suficientemente cerca de la superficie del Monte Olimpo para soportar bacterias termofílicas (les gusta el calor) como las que se encuentran cerca de las fumarolas hidrotermales de la Tierra.

Aunque nunca se ha observado o detectado actividad volcánica en el Monte Olimpo mediante una nave orbital, la superficie de la vertiente noroeste se ha datado desde 115 millones de años de antigüedad hasta apenas 2 millones de años en una región. Esto es muy reciente en términos geológicos, sugiriendo que la montaña puede haber pasado por alguna actividad volcánica.

Para probar y comprender por qué el Monte Olimpo está ladeado, los investigadores Patrick J. McGovern y Julia K. Morgan del Instituto Planetario y Lunar y la Asociación de Universidades de Investigación Espacial, construyeron una simulación por ordenador detallada del volcán. Encontraron que la única forma en que podría haber obtenido esa forma es si, cuando estaba activo, la lava se acumuló en la cima de capas más débiles de sedimentos de arcilla cargados de agua.

Estas capas podrían estar ocultando una reserva de agua atrapada, si efectivamente Marte fue en un tiempo más cálido y húmedo. Si tal reserva puede estar aún caliente, y si puede albergar vida es algo que permanece incierto. Por ahora, ninguno de los satélites orbitales tienen instrumentos que puedan penetrar en la superficie para buscar una fuente de calor.

Esta investigación se publicó en febrero de 2009 en la revista Geology.

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Universe Today y su autora es Nancy Atkinson.

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¿Podría la vida en la Tierra haber llegado de Ceres?

Publicado por Jordi Guzman en 6 marzo 2009


Los astrobiólogos esperan encontrar vida en todo el universo, o posiblemente incluso en nuestro vecindario cósmico, el Sistema Solar. Sus esfuerzos están usualmente concentrados en mundos como el planeta Marte, o lunas heladas como Europa [o Encélado]. No obstante, existen otras localizaciones menos convencionales en el Sistema Solar donde los

Esta imagen del Telescopio Espacial Hubble de Ceres muestra uno de los asteroides más masivos del cinturón de asteroides, una región entre MArte y Júpiter. Las imágenes ayudan a los astrónomos a planificar el viaje de la nave Dawn sobre estos pesados asteroides. Crédito: NASA, ESA, J. Parker (Southwest Research Institute), L. McFadden (University of Maryland)

Esta imagen del Telescopio Espacial Hubble de Ceres muestra uno de los asteroides más masivos del cinturón de asteroides, una región entre MArte y Júpiter. Las imágenes ayudan a los astrónomos a planificar el viaje de la nave Dawn sobre estos pesados asteroides. Crédito: NASA, ESA, J. Parker (Southwest Research Institute), L. McFadden (University of Maryland)

científicos creen que pueden encontrar vida.

En la conferencia de la Sociedad Internacional para el Estudio del Origen de la Vida Florencia, Italia, Joop Houtkooper de la Universidad de Giessen divulgó una teoría sobre que la vida podría haberse originado en el asteroide Ceres.

El lejano mundo Ceres, el planeta enano más pequeño conocido en el Sistema Solar, están en el interior del cinturón de asteroides. Se le dio el nombre de planeta tras su descubrimiento en 1801, luego fue degradado al estatus de asteroide. Con la última definición de planeta de la Unión Astronómica Internacional, el objeto redondo ahora se considera un planeta enano. ¿Existe la posibilidad de que este exótico mundo sea hogar de organismos extraterrestres?

“Esta idea me vino a la mente cuando escuché una charla sobre que todos los satélites del Sistema Solar constan de una gran parte de hielo, gran parte del cual probablemente está en estado líquido”, dice Houtkooper. “El volumen total de toda esta agua es aproximadamente 40 veces mayor que todos los océanos de la Tierra”.

Esto recordó a Houtkooper una teoría sobre cómo se originó la vida. Los organismos Los organismos pueden haberse desarrollado primero alrededor de fumarolas hidrotermales, las cuales yacen en el fondo de los océanos y expulsan compuestos químicos calientes. Muchos cuerpos helados de nuestro Sistema Solar tienen núcleos rocosos, por lo que pueden haber tenido o aún conservar fumarolas hidrotermales. Houtkooper se dio cuenta de que, “si la vida no es única de la Tierra, y puede existir en cualquier parte, entonces estos cuerpos helados son lugares en los que pudo originarse la vida”.

Observando la evidencia

En el inicio de la historia del Sistema Solar hubo un periodo conocido como el Bombardeo Pesado Tardío, una época turbulenta en la que los impactos cataclísmicos de asteroides eran comunes. Si había vida en la Tierra antes de esta peligrosa era, muy posiblemente fue erradicada y tuvo que iniciarse de nuevo después de que gran parte de estos escombros cósmicos se hubiesen eliminado del Sistema Solar interior. Es interesante apuntar que las evidencias indican que Ceres evitó ser golpeado por impactos devastadores durante esta época. Si ha sido bombardeado, hubiese perdido completamente y para siempre su manto de agua, dado que su fuerza gravitatoria es demasiado débil para recapturarla. Esto es probablemente lo que le sucedió al asteroide Vesta, el cual tiene un cráter de impacto muy grande y carece de agua.

“Las pruebas apuntan a que Ceres ha permanecido relativamente intacto durante el Bombardeo Pesado Tardío”, afirma Houtkooper. Dice que esto significa que podría haber un “océano de agua donde la vida pudo haberse originado en los inicios de la historia del Sistema Solar”.

Esto llevó a una interesante hipótesis. Si la Tierra quedó esterilizada por colosales impactos, pero Ceres albergó vida que sobrevivió, ¿podría el planeta enano haber resembrado nuestro mundo con vida, a través de fragmentos que salieron disparados desde Ceres e impactaron con la Tierra? ¿Todos los organismos de la Tierra, incluyendo los humanos, son descendientes de Ceres? Esta es la idea que persigue Houtkooper.

“Observé distintos cuerpos del Sistema Solar que habían tenido o tenían actualmente océanos”, explica. “El planeta Venus probablemente tuvo un océano en los inicios de su historiq, pero la mayor masa del planeta indica que se necesita más fuerza para lanza un trozo de la corteza del planeta y enviarla en dirección a la Tierra. Un objeto menor como Ceres tiene una velocidad de escape menor, lo que hace más fácil que se separen partes del mismo”.

Houtkooper calculó entonces las rutas orbitales de los planetas, lunas y asteroides candidatos para ver cuáles estaban en las mejores posiciones de que trozos de los mismos hubiesen alcanzado con éxito la Tierra, sin ser interceptados por otros objetos. Ceres aparecía como favorito en estos cálculos.

Vida en Ceres

Finalmente, Houtkooper consideró la posibilidad de que hubiese organismos aún presentes en Ceres. “En el océano, podría haber vida”, sugiere. “En la superficie, sería más difícil. Pero existen algunas posibilidades. Podría haber vida basada en el peróxido de hidrógeno, capaz de aguantar bajas temperaturas”. Actualmente no se sabe si existe peróxido de hidrógeno en Ceres, pero nada lo descarta tampoco.

La idea de que la Tierra haya sido sembrada con vida de Ceres y que existan criaturas allí actualmente, es ciertamente fascinante, pero Houtkooper admite que es más ciencia ficción que ciencia hasta que se puedan proporcionar pruebas. Ésta son, naturalmente, difíciles de obtener, dado que Ceres es un mundo pequeño y lejano. Incluso las mejores imágenes actuales contienen muy pocos detalles, y apenas muestran algunas características de la superficie; lo que son estas características exactamente aún es un misterio. Los análisis espectrales indican la presencia de minerales similares a la arcilla, y la forma ligeramente plana de Ceres es lo que se esperaría de un mundo con un núcleo rocoso por debajo de una capa de hielo o agua. Ceres es un planeta enano con muchos secretos.

Afortunadamente, esto cambiará pronto gracias a la Misión Dawn de la NASA. Lanzada en 2007, la sonda tiene prevista su llegada a Ceres para 2015. Una vez allí arrojará luz sobre el misterioso mundo, y tal vez tome fotografías de géiseres de agua estallando en la superficie. Esta visión cercana podría indicar si Ceres realmente tiene potencial para la vida.

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en SPACE.com y su autor es Lee Pullen.

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Puede haberse observado el primer agua líquida sobre Marte

Publicado por Jordi Guzman en 18 febrero 2009


El aterrizador Phoenix de la NASA puede haber captado las primeras imágenes de agua líquida en Marte – gotitas que

Se observó que un cúmulo en una de las patas de Phoenix crecía con el tiempo. Imagen: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona/Max Planck Institute

Se observó que un cúmulo en una de las patas de Phoenix crecía con el tiempo. Imagen: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona/Max Planck Institute

aparentemente salpicaron las patas de la nave durante el aterrizaje, de acuerdo con algunos miembros del equipo de Phoenix.

La controvertida observación podría explicarse por el anterior descubrimiento de la misión de sales de perclorato en el suelo, dado que las sales pueden mantener el agua líquida a temperaturas por debajo de cero grados. Los investigadores dicen que este efecto anticongelante hace posible que el agua líquida sea abundante justo bajo la superficie de Marte, pero apunta que incluso si está allí, puede ser demasiado salada para soportar la vida que conocemos.

Unos días después del aterrizaje de Phoenix el 25 de mayo de 2008, envió una imagen mostrando unas misteriosas salpicaduras de material en una de sus patas. Extrañamente, las salpicaduras crecieron de tamaño en las siguientes semanas, y los científicos de Phoenix han estado debatiendo el origen de los objetos desde entonces.

Una intrigante posibilidad es que fuesen gotas de agua salada que crecen absorbiendo vapor de agua de la atmósfera. Los argumentos para esta idea recaen en un estudio del miembro del equipo de Phoenix Nilton Renno de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, y que tiene como co-autores a otros 21 investigadores, incluyendo al científico jefe de la misión, Peter Smith de la Universidad de Arizona en Tucson. El estudio se presentará en marzo en la Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria en Houston, Texas.

Agua dispersa

Los enromes cañones y canales similares a ríos atestiguan el hecho de que en un momento fluyeron grandes cantidades de agua líquida sobre Marte. La superficie ahora parece seca, aunque la apariencia cambiante de algunos barrancos en cráteres en un periodo de varios años ha apuntado a la existencia de acuíferos subsuperficiales que ocasionalmente liberan estallidos de agua.

Ciertamente, el lugar de aterrizaje de Phoenix en el ártico marciano, es demasiado frío para que exista agua pura en forma líquida -la temperatura nunca subió de los -20º C durante los cinco meses de duración de la misión.

Pero el agua salada puede permanecer líquida a temperaturas mucho más bajas. Y las sales de percloratos, que se detectaron por primera vez en Marte gracias a Phoenix, tendrían un efecto especialmente drástico de “anticongelante”. Una mezcla extremadamente salada de agua y percloratos podría mantenerse líquida hasta los -70ºC.

Si los percloratos están dispersos por Marte en altas concentraciones, entonces también podría haber bolsas de agua líquida bajo la superficie del planeta. “De acuerdo con mis cálculos, puedes tener soluciones salidas líquidas justo bajo la superficie prácticamente en cualquier punto de Marte”, dijo Renno a New Scientist.

Y Phoenix puede haber captado imágenes de agua que se mantuvo líquida gracias a las sales de percloratos.

Hielo fundido

Los cúmulos pueden haber procedido de hielo fundido por los impulsores del aterrizador. Los impulsores de Phoenix limpiaron el lugar de aterrizaje, exponiendo la capa de hielo de debajo.

Los experimentos de laboratorio que el equipo llevó a cabo en la Tierra sugieren que los impulsores habrían fundido el hielo en el milímetro superior aproximadamente de la capa y entonces podría haber salpicado agua fundida a la pata del aterrizador. Si hubiese suficiente perclorato mezclado en las gotas, podría haber permanecido líquido durante el día, aunque se habría congelado cada noche.

Alternativamente, Renno dice que los cúmulos pueden haberse formado a partir de una capa de perclorato rica en agua que ya era líquida.

¿Por qué el equipo piensa que podría ser agua líquida desde el primer momento? El argumento descansa en el hecho de que la sal el higroscópica, lo que significa que atrae el agua. Por tanto, las gotas de fluido salado en Marte tenderían a absorber vapor de agua procedente de la atmósfera, explicando por qué los cúmulos crecieron con el tiempo. Es más, a las temperaturas y humedad observadas en el lugar de Phoenix, el índice de crecimiento esperado de las gotas saladas encaja con las observaciones, dice el equipo.

Lo más provocador son una serie de imágenes que parecen mostrar una gota candidata creciendo tras absorber el líquido de su vecina – un comportamiento que el equipo atribuye al agua líquida.

Historia convincente

Mark Bullock del Instituto de Investigación del Suroeste en Boulder, Colorado, que ha experimentado con agua salada bajo condiciones marcianas pero no estuvo implicado en el estudio de Renno, está impresionado con los resultados. “Creo que es una historia bastante convincente para la existencia de esta exótica salmuera en la para del aterrizador Phoenix”, dijo a New Scientist.

Pero el miembro del equipo de Phoenix Michael Hecht del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, no está de acuerdo. Dice que los cúmulos posiblemente son trozos de hielo que se formaron y crecieron a partir de congelar vapor de agua en la pata.

Renno responde que el hielo probablemente se sublimaría en lugar de crecer en la pata, la cual habría estado caliente por el calor filtrado desde el cuerpo de la nave. Es más, la capa de hielo expuesta bajo Phoenix se observó que se evaporaba con el tiempo.

Pero Hecht argumenta que la pata puede haber estado más fría que sus alrededores. Aunque no había sensores de temperatura en la pata, dice que la superficie de la zona de hielo se calentaba directamente por la luz solar, mientras que la pata del aterrizador estaba en la sombra. El vapor de agua que se sublimó del hielo bajo Phoenix podría haberse recondensado en su pata fría, comenta.

¿Demasiado salado para la vida?

Phoenix, que agotó su energía solar cinco meses después del aterrizaje, no se espera que vuelva a despertar, por lo que no hay forma de hacer más investigaciones sobre las salpicaduras en su pata. Pero Renno espera apoyar el caso de las gotas saldas con futuros experimentos sobre agua rica en perclorato bajo las condiciones marcianas. Dice que estas pruebas se completarán en unos meses.

Independientemente del resultado, el descubrimiento de percloratos en el suelo marciano sugiere que puede haber bolsas de agua líquida salpicando el planeta. ¿Podría la vida llegar a existir en tales bolsas? “Es posible”, dice Renno, señalando que hay microorganismos en la Tierra que pueden sobrevivir en condiciones extremas, incluyendo agua muy salada.

Pero puede ser difícil. Una forma de describir las concentraciones de sal es con un número conocido como actividad del agua, el cual es 1 para el agua pura y menor para soluciones más saladas. El organismos más tolerante a la sal conocido en la Tierra es un hongo que puede sobrevivir bajo agua con una actividad de 0,61.

No obstante, al bajar el puntos de congelación del agua de hasta -70ºC con percloratos, la concentración necesaria de sales de percloratos daría una actividad del agua de apenas 0,5. “Si intentas poner cualquier tipo de forma de vida terrestre que imagines en una solución de salmuera de este tipo, el agua sería extraída de las células”, dijo el líder de la misión Peter Smith a New Scientist.

Articulo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en NewScientist y su autor es David Shiga.

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¿Alberga la Tierra una “biosfera oculta” de vida alienígena?

Publicado por Jordi Guzman en 16 febrero 2009


Una “biosfera oculta” de “vida extraña” – no relacionada con la vida tal y como la conocemos – podría existir en la

NASA

Vida, tal y como no la conocemos: ¿Estaban comprobando los aterrizadores de pruebas Viking de la NASA algo incorrecto? Crédito: NASA

Tierra, dando una nueva visión sobre cómo la vida está por todas partes en el universo, dicen los astrobiólogos.

Encontrar vida que no encaje con los tipos actualmente conocidos sería un indicador sólido de que la vida se desarrolló mas de una vez en la Tierra, incrementando las posibilidades de encontrarla en otras partes, dijo Paul Davies, astrofísicos de la Universidad Estatal de Arizona en Tempe.

Pero nadie ha buscado seriamente microorganismo – o alguna otra forma de vida – con una vida distinta a la basada en el carbono y centrada en el ADN que es la que conocemos desde hace tiempo.

Bioquímicas únicas

Si buscamos, dijo Davies, “Es completamente factible que encontremos una biosfera oculta”, dijo a los periodistas en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) en Chicago.

“Nuestra búsqueda de la vida [ha estado] basada en nuestras suposiciones sobre la vida tal y como la conocemos. La vida extraña y la vida normal podrían estar entremezclados, y filtrar las cosas que comprendemos sobre la vida tal y como la conocemos de las cosas que no comprendemos es complejo”.

Las herramientas y experimentos que los investigadores usan para buscar nuevas formas de vida – tales como esas misiones a Marte – no detectarían bioquímicas distintas a las nuestras, haciendo que sea fácil para los científicos pasar por alto la vida alienígena, incluso si estuviese bajo sus narices.

“Cuando no sabes lo que estás buscando o qué aspecto tiene, tienes que usar todo un método científico para cómo ir a buscarlo”, añade Steven Benner, Miembro de la Fundación para Evolución Molecular Aplicada y el Instituto Westheimer para Ciencia y Tecnología en Gainesville, Florida.

Los científicos están buscando en lugares donde no se espera que haya vida – por ejemplo, en áreas de extremo calor, frío, salinidad, radiación, sequedad o ríos y arroyos contaminados. Davies está particularmente interesado en lugares que están altamente contaminados con arsénico, lo cual, según sugiere, podría dar soporte a formas de vida que usen el arsénico de la misma forma que nuestra vida usa el fósforo.

Polizones en un meteorito

Si descubrimos vida no relacionada con la nuestra, podría no haberse desarrollado aquí, dijo Davies. En lugar de esto, podría haberse originado en cualquier parte, y luego haber hecho el camino hacia la Tierra como polizón en un meteorito.

Pero no importa dónde se originó, argumenta Davies, debido a que aún sería una indicación de que la vida se ha formado desde cero en más de una parte.

“Si esto sucedió más de una vez en el Sistema Solar, entonces el Universo estaría repleto de vida”, dijo Davies.

Los científicos asignan una probabilidad a la posibilidad de vida en el universo en una escala de 0 a 1 donde 0 es sin opción y 1 siendo un 100 por cien de probabilidad. “Nos gustaría pensar que es 1, pero quién sabe”, dijo Davies.

Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en COSMOS Magazine y su autora es Holly Hight.

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Los astrónomos descubren el origen de la vida cósmica

Publicado por Jordi Guzman en 13 febrero 2009


Los procesos que trajeron las bases de la vida a la Tierra – la formación estelar y planetaria y la producción de lores_5moléculas orgánicas complejas en el espacio interestelar – están descubriendo sus secretos a los astrónomos armados con nuevas y potentes herramientas de investigación, y algunas herramientas mejores estarán pronto disponibles. Los astrónomos describieron tres importantes desarrollos en un simposio sobre la “Cuna Cósmica de la Vida” en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en Chicago, Illinois.

En un desarrollo, un equipo de astroquímicos publicó una nueva fuente principal de recursos para buscar moléculas interestelares complejas que son las precursoras de la vida. Los datos químicos publicados por Anthony Remijan del Observatorio Nacional de Radio Astronomía (NRAO) y sus colegas de universidad son parte del Estudio de Moléculas Interestelares Prebióticas, o PRIMOS, un proyecto de estudio de una región de formación estelar cerca del centro de nuestra Vía Láctea.

PRIMOS es un esfuerzo del Centro para Química de Universo de la Fundación Nacional de Ciencia, iniciado en la Universidad de Virginia (UVa) en octubre de 2008, y liderado por el profesor de la UVa Brooks H. Pate. Los datos, generador por el Telescopio de Green Bank (GBT) de la NFS en Virginia Occidental, llegaron tras más de 45 observaciones individuales a lo largo de unos 1,4 millones de canales de frecuencia individuales.

Los científicos pueden buscar en los datos del GBT datos específicos de frecuencias de radio, llamadas líneas espectrales – “huellas dactilares” reveladoras – emitidas de forma natural por las moléculas en el espacio interestelar. “Hemos identificado más de 720 líneas espectrales en este conjunto, y aproximadamente 240 de las mismas proceden de moléculas desconocidas”, dijo Remijan. Añadió además que, “Estamos poniendo a disposición de todos los científicos la mejor colección de datos por debajo de 50 GHz jamás producida para el estudio de la química interestelar”.

Los astrónomos ya han identificado más de 150 moléculas en el espacio interestelar en los últimos 40 años, incluyendo compuestos orgánicos complejos tales como azúcares y alcoholes. “Este es un gran cambio en cómo buscamos moléculas en el espacio”, explica Remijan. “Antes, la gente decidía de antemano qué moléculas iban a buscar, y entonces las buscaban en una frecuencia de radio muy estrecha emitida por estas moléculas. En este estudio de GBT, hemos observado un amplio rango de frecuencias, recopilado los datos y puesto a disposición del público de forma inmediata. Los científicos de cualquier parte del mundo pueden “excavar” estos recursos para encontrar nuevas moléculas”, dijo.

Otro desarrollo clave, presentado por Crystal Brogan de NRAO, demostró que imágenes en alto detalle de “protocúmulos” de estrellas jóvenes masivas revelan una compleja mezcla de estrellas en distintas etapas de formación, complejos movimientos de gas, y numerosas pistas químicas para las condiciones físicas en tales guarderías estelares. “Vimos una descripción mucho más compleja de lo que habíamos esperado y ahora tenemos nuevas preguntas que responder”, dijo.

Usando el Conjunto Submilimétrico del Observatorio Astrofísico Smithsoniano (SMA) en Hawai, Brogan y sus colegas estudiaron una nebulosa a 5500 años luz de distancia de la Tierra en la constelación de Scorpius donde se están formando estrellas más significativamente masivas que nuestro Sol. “Es esencial para comprender lo que está pasando en sistemas como este debido a que la mayor parte de sus estrellas, incluidas las estrellas similares al Sol, se forman en cúmulos”, dijo Brogan.

“Las estrellas más masivas en el cúmulo tienen un tremendo impacto en la formación y entorno del resto del cúmulo, incluyendo las estrellas menos masivas y sus planetas”, dijo Brogan, añadiendo que “si queremos comprender cómo se forman y evolucionan los Sistemas Solares que pueden soportar vida, tenemos que saber cómo afectan al entorno estas estrellas gigantes”.

Además, dijo Brogan, las estrellas jóvenes masivas están rodeadas por “núcleos calientes” que incluyen copioso material orgánica que más tarde puede ser lanzado al espacio interestelar a través del viento estelar y otros procesos. Esto puede ayudar a “sembrar” regiones de formación estelar con algunos compuestos químicos encontrados por el GBT y otros telescopios.

Afinando el problema de cómo se forman los planetas alrededor de las estrellas jóvenes, David Wilner del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica (CfA) presentó sus observaciones con el SMA que revelaron nuevos detalles sobre los Sistemas Solares en las primeras etapas de su formación. Wilner y sus colegas estudiaron nueve anillos de polvo alrededor de jóvenes estrellas en una región de la constelación de Ophiuchus.

“Estas son las imágenes más detalladas de tales discos en estas longitudes de onda”, dijo Wilner. Las imágenes muestran la distribución del material en la misma escala de tamaño que nuestro Sistema Solar, e indica que estos discos son capaces de producir sistemas planetarios. Dos de los discos muestran grandes cavidades centrales donde los planetas jóvenes ya pueden haber barrido el material de su vecindad.

“Antes, sabíamos que tales discos tenían suficiente material para formar Sistemas Solares. Estas nuevas imágenes nos muestran que el material están en los lugares adecuados para formar Sistemas Solares. Estamos logrando una tentadora visión de las primeras etapas de la formación planetaria”, dijo Sean Andrews, Miembro de Hubble en el CfA.

Las tres áreas de estudio proponen grandes avances junto con la inminente llegada de nuevas instalaciones de potentes radiotelescopios tales como el Gran Conjunto Milimétrico/Submilimétrico de Atacama (ALMA y el Conjunto Muy Grante Expandido (EVLA), y nuevas capacidades para el GBT.

El estudio de discos protoplanetarios y jóvenes sistemas solares se beneficiarán enormemente de las innovadoras nuevas capacidades de ALMA, dijo Wilner. “Aunque hemos sido capaces de estudiar unos pocos de estos objetos hasta el momento, ALMA será capaz de darnos imágenes más detalladas de muchas más cosas de las que podemos estudiar hoy”, dijo. Wilner añadió que ALMA también probablemente proporcionará nueva información sobre los compuestos químicos en esos sistemas planetarios aún en formación.

Los complejos movimientos y la química de los protocúmulos de Brogan de las jóvenes y masivas estrellas, también se verán mucho más claras en ALMA. “Tanto el detalle de las imágenes como la capacidad de encontrar líneas espectrales moleculares mejorará en un factor de al menos 25 con ALMA”, comentó. Además, el poder incrementado de EVLA dará a los astrónomos una visión mucho mejor de las regiones internas de los discos alrededor de las estrellas jóvenes – regiones oscurecidas para los telescopios que operan en longitudes de onda más cortas.

“Sabemos que existen compuestos químicos complejos en el espacio interestelar antes de que se formen las estrellas y planetas. Con las nuevas herramientas de investigación que llegarán en los próximos años, estaremos en el límite de aprender cómo se vinculan la química de las nubes interestelares, las estrellas jóvenes y sus entornos, y los discos a partir de los que se forman los planetas para proporcionar la base química para la vida en esos planetas”, explicó Remijan.

El astrofísico Neil deGrasse Tyson del Museo Americano de Historia Natural apunta que, “Como en ninguna otra ciencia, la astrofísica poliniza los conocimientos de químicos, biólogos, geólogos y físicos, todo el descubrimiento pasado, presente y futuro del cosmos – y nuestro humilde lugar en él”.

Articulo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Center of Astrophysics.

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Censo alienígena: ¿Podemos estimar cuánta vida hay fuera?

Publicado por Jordi Guzman en 12 febrero 2009


Un nuevo estudio busca tabular la extensión de la vida extraterrestre inteligente.

Un día en 1950, el físico nuclear Enrico Fermi propuso una cuestión a unos pocos colegas con los que estaba

ET, ¿Estás ahi? Un nuevo estudio investiga teorias de vida inteligente en cualquier parte de la galaxia generando modelos por ordenador de formación estelar, formación planetaria y desarrollo de la vida. Arriba aparece un mapa estelar de la simulación. Crédito Duncan Forgan/Observatorio Real, Edimburgo.

ET, ¿Estás ahí? Un nuevo estudio investiga teorías de vida inteligente en cualquier parte de la galaxia generando modelos por ordenador de formación estelar, formación planetaria y desarrollo de la vida. Arriba aparece un mapa estelar de la simulación. Crédito Duncan Forgan/Observatorio Real, Edimburgo.

comiendo en el Laboratorio Nacional de Los Álamos que llegaría a conocerse como la Paradoja de Fermi: Si la Vía Láctea está efectivamente bullendo con civilizaciones alienígenas, como tantas teorías sugieren, ¿dónde están? ¿No debería haber pruebas de su existencia? Casi 60 años más tarde, la pregunta sigue siendo igual de desconcertante. Después de todo, la búsqueda de señales de radio extraterrestres o las pruebas de civilizaciones alienígenas no han dado resultado.

No obstante, los programas de búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI) siguen al pie del cañón. Y la búsqueda de cualquier vida alienígena, incluso en forma microbiana, avanza rápidamente con instrumentos como los que estudian Marte y otros probable candidatos cercanos en mayor detalle y con la detección regular de nuevos planetas fuera del Sistema solar. En ausencia de pruebas sólidas de vida extraterrestre inteligente, algunos investigadores se han propuesto estimar cuánta vida podría haber allí fuera. La esperanza es que puedan justificar la continuidad de las búsquedas SETI o incluso refinarlas y te esta forma mejorar las probabilidades de encontrar ET, y tal vez algún día interpretar la debatible Paradoja de Fermi.

En un reciente artículo publicado on-line por la International Journal of Astrobiology, el estudiante graduado Duncan Forgan del Observatorio Real de Edimburgo, en Escocia, configuró un modelo numérico del universo bajo distintos escenarios de biogénesis. Su modelo depende del actual conocimiento observacional de estrellas y sistemas planetarios, así como algunas suposiciones sobre la viabilidad de la vida y su capacidad de evolucionar en una forma inteligente y avanzada. Si la vida puede surgir sólo bajo un estrecho conjuntos de condiciones iniciales, Forgan estima que debería haber 361 civilizaciones estables avanzadas en la Vía Láctea. Si la vida puede extenderse de un planeta a otro a través de moléculas biológicas incrustadas en asteroides, no obstante, el número salta a casi 38 000. (Incluso dada una galaxia poblada densamente, apunta Forgan, no existen garantías de un contacto mutuo inmediato).

El modelo de Forgan hace uso del método de Monte Carlo, mediante el cual las variables de inicio en un sistema son aleatorizadas a lo largo de repetidas simulaciones para permitir incertidumbre en sus valores. Haciendo la media de los resultados de 100 de tales simulaciones, el análisis de Forgan arroja una estimación que cuenta con variaciones en las entradas.

Pero algunos colegas del campo argumentan que las estimaciones sobre la cantidad de inteligencia extraterrestre no pueden llevar ningún grado de precisión, dadas las lagunas en nuestro conocimiento. Tales estimaciones numéricas son “subjetivas a todas las otras incertidumbres y todos los imponderables” con respecto al origen de la vida, dice el científico planetario Ian Crawford del Birkbeck College en la Universidad de Londres. “Tenemos que admitir que somos tremendamente ignorantes en muchas partes de la información que necesitaríamos tener antes de que pudiésemos hacer una estimación realista de la predominancia de la vida inteligente en la galaxia”.

Mark Burchell, profesor de ciencias espaciales en la Universidad de Kent en Inglaterra, dice que, astronómicamente hablando, nuestra base de conocimiento está bastante refinada. “Pero los aspectos sociales y biológicos de la ecuación siguen siendo especulativos”, dijo en un correo electrónico. “Como apunta Forgan, estamos limitados a observaciones de un solo evento (la vida en la Tierra) para hacer predicciones generales (vida en cualquier punto)”.

Forgan reconoce que el análisis tiene algunas incertidumbres, surgiendo en parte de un pequeño y algo sesgado conjunto de datos sobre planetas fuera del Sistema Solar. Se han encontrado unos 300 sistemas planetarios desde 1995, cuando se descubrió en primer planeta orbitando una estrella normal. Pero los métodos de detección empleados en esta tarea tienden a encontrar planetas que son bastante grandes y calientes. El satélite europeo COROT y la próxima sonda Kepler de la NASA, no obstante, deberían poder localizar mundos más similares a la Tierra en los próximos años con una monitorización dedicada y más sensible de la atenuación del brillo estelar que tiene lugar cuando un planeta pasa frente a una estrella. Forgan dice que “planetas rocosos de la masa de la Tierra son la mejor apuesta para la habitabilidad”, por lo que tales descubrimientos afectarían significativamente a su conclusión.

También apunta que los números, sujetos a ciertas incertidumbres, no deberían considerarse como el único resultado de este artículo. Simplemente refinando los modelos de dónde y cuándo surgiría la vida, comenta, podría mejorar las búsquedas SETI. “La búsqueda de vida en la galaxia es la definitiva aguja en un pajar”, dice Forgan, y cualquier guía sobre dónde y cuándo buscar tal aguja sería útil.

Pero Crawford cree que tales análisis no afectaría al status quo. “No tenemos más opción que seguir buscando; no hay otra cosa que podamos hacer”, comenta. “Todo lo que pueden hacer las búsquedas SETI es lo que han estado haciendo los últimos 40 años, seguir escuchando”.

Articulo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Scientific American y su autor es John Matson. Las negritas son mías.

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El perdurable misterio del origen de la vida

Publicado por Jordi Guzman en 11 febrero 2009


La carne que se deja expuesta demasiado tiempo finalmente criará gusanos o moho. Actualmente sabemos que los

Louis Pasteur en su laboratorio

Louis Pasteur en su laboratorio

gusanos nacen de los huevos de moscas y que el moho crece de las esporas que porta el aire, pero en el pasado el extraño crecimiento y serpenteo de cuerpos blancos eran la prueba de que los organismos podían surgir espontáneamente a partir de la carne podrida o de ciertos otros tipos de materia inanimada.

A principios de la década de 1860, el químico francés Louis Pasteur demostró que tal “generación espontánea” no tenía lugar, sino que era el propio aire el que estaba lleno de bacterias, esporas, y otras formas de reproducción de la vida. Cruzando el Canal, en 1859, Charles Darwin publicó “On the Origin of Species (El origen de la especies)“, el cual promovió la idea de que las formas de vida estaban en constante cambio, evolucionando hacia nuevas especies a lo largo de eones.

Los experimentos de Pasteur y la teoría de Darwin llevaron a conclusiones opuestas sobre el origen de la vidaen la Tierra. Pasteur afirmaba que su trabajo apoyaba la creencia de que Dios creó la vida. Dado que la vida no podía surgir de forma espontánea de la materia inanimada, la primera vida en la joven Tierra no pudo haber surgido sin la ayuda de un creador divino. No obstante la teoría de Darwin de la vida evolucionando a lo largo del tiempo implicaba que la primera vida en la Tierra podría haber evolucionado de forma natural a partir de la materia inanimada.

Hacia finales del siglo XIX y el inicio del XX, cuando los científicos supieron de la genética y la complejidad bioquímica de la célula, creció la confusión sobre el origen de la vida. Una forma de solventar el problema era decir que la vida nunca había surgido, sino que siempre había sido una parte inherente del universo.

“El universo y la materia se consideraban eternos”, dice Iris Fry, historiadora de la biología en el Instituto de Tecnología de Israel y autora de “The Emergence of Life on Earth: A Historical and Scientific Overview (El surgimiento de la vida sobre la Tierra: Una visión científica e histórica“. “También se afirmaba que la vida era eterna. La vida siempre había existido y no tenía que surgir de la materia. De esta forma se explicaba el problema del origen de la vida”.

Fry apunta que científicos tales como Hermann von Helmholtz de Alemania, Lord Kelvin de Inglaterra y Svante Arrhenius de Suecia, fueron los que promovieron la idea de semillas de la vida vagando por el universo y arraigándose en cualquier planeta con las condiciones apropiadas. Esta idea de las semillas de la vida por todos sitios se conoció como la hipótesis de la panspermia (“pan” es una raíz griega cuyo significado es “todo”). Helmholtz, Kelvin, y otros sugirieron que la vida viajó a los planetas en meteoritos. Arrhenius y otros afirmaban que las semillas de la vida, protegidas en forma de esporas, podían ser empujadas a los planetas por la radiación solar.

Fry dice que el uso actual del término “Panspermia” ignora la historia de ideas sobre el origen de la vida y el significado específico de este término.

“Ciertamente, los científicos de hoy no creen que el universo sea terno, ni que la vida sea eterna”, dice Fry. “Las cosmología cambió. La gente empezó a darse cuenta de que el universo había tenido un inicio y que se estaba expandiendo, por lo que la idea de eternidad perdió su base”.

Fry dice que la idea de eternidad se usó en el pasado para promover una filosofía sobre que la vida y la materia eran entidades separadas de forma insalvable. No obstante, la mayor parte de los científicos concuerdan hoy en que la vida surgió de la materia inerte.

“Los científicos que creen que la vida pudo haber llegado a la Tierra desde el espacio en meteoritos o cometas no dudan de que esta vida surgió de la materia en un cierto momento en el tiempo en otro planeta”, dice Fry.

El término “Transpermia” es usado ahora por algunos científicos para describir la transferencia de la vida de un planeta a otro. Fry prefiere este uso de Transpermia a Panspermia debido a que evita la confusión con el término antiguo.

Algunos científicos que estudian las moléculas orgánicas en el espacio usaron el término Panspermia para describir el transporte de estas moléculas a planetas como la Tierra. “Esto no es Panspermia ni Transpermia, debido a que no es transporte de la vida, sino sólo el transporte de lo que podría haber servido como bloques constituyentes de la vida”, dice Fry.

Aunque se han detectado muchas moléculas importantes para la vida en el espacio, y meteoritos y cometas posiblemente podrían contener vida por sí mismos, eso no significa necesariamente que la vida tenga que proceder del espacio. Aunque algunos experimentos sugieren que la transferencia de la vida desde un planeta a otro es teóricamente posible, la vida tendría que perdurar lo bastante para llegar aquí. Las condiciones en el espacio son tremendamente hostiles para la vida terrestre, la cual tiene a morir cuando se la expone a un vacío sin aire y a extremas temperaturas y radiación.

Además, la atmósfera de la Tierra actúa como barrera para la vida que cae desde el espacio. Recientes pruebas llevadas a cabo por científicos europeos han encontrado que la vida microbiana puede que no sobreviva a las feroces condiciones de una entrada atmosférica. Algunos científicos incluso cuestionan su el materia orgánico transportado por los comentas y meteoritos era necesario para el origen de la vida, dado que la joven Tierra puede haber tenido grandes cantidades de estos materiales por sí misma.

Con respecto a lo que ella cree, Fry dice que es una cuestión abierta si la vida llegó a la Tierra desde el espacio o no.

“Cuando se formó la Tierra, el Sistema Solar estaba pasando por un proceso de acreción, y hubo un intercambio de material entre los planetas, el periodo del bombardeo masivo donde los asteroides impactaban con la Tierra”, apunta notes. “La vida podría haber empezado perfectamente en Marte, por ejemplo, y posteriormente llegar a la Tierra. Aún así, aunque creo que es una posibilidad, no veo por qué la vida no podría haberse iniciado aquí”.

Articulo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en SPACE.com y su autor es Leslie Mullen.

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Descubrimiento de metano revela que Marte no es un planeta muerto

Publicado por Jordi Guzman en 16 enero 2009


NASA (clic para ampliar)

Esta imagen muestra las concentraciones de metano descubiertas en Marte. Crédito: NASA (clic para ampliar)

Un equipo de la NASA y de científicos universitarios ha logrado la primera detección definitiva de metano en la atmósfera de Marte. Este descubrimiento indica que el planeta es biológica o geológicamente activo.

El equipo encontró metano en la atmósfera marciana observando cuidadosamente el planeta a lo largo de varios años marcianos con la Instalación del Telescopio Infrarrojo de la NASA y el telescopio W.M. Keck, ambos en Mauna Kea, Hawai. El equipo usó espectrómetros en los telescopios para dispersar la luz en sus componentes de color, como un prisma que separa la luz blanca en el arco iris. El equipo detectó tres características espectrales llamadas líneas de absorción que juntas son una firma definitiva del metano.

“El metano es rápidamente destruido en la atmósfera marciana de distintas formas, por lo que nuestro descubrimiento de sustanciales columnas de metano en el hemisferio norte de Marte en 2003 indica que algún proceso está liberando gas”, dijo Michael Mumma del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. “Enla mitad del verano del norte, el verano se libera a un índice comparable con el del la filtración masiva de hidrocarburos en Coal Oil Point en Santa Bárbara, California.” Mumma es el autor principal de un artículo que describe esta investigación que aparecerá el jueves en Science Express.

El metano, cuatro átomos de hidrógeno ligados a un átomo de carbono, es el componente principal del gas natural en la Tierra. Los astrobiólogos están interesados en estos datos debido a que los organismos liberan gran parte del metano de la Tierra cuando digieren nutrientes. No obstante, otros procesos puramente geológicos, como la oxidación del hierro, también liberan metano.

“Ahora mismo no tenemos suficiente información para decir si es biológico o geológico – o ambos – lo que está produciendo el metano de Marte”, dijo Mumma. “Pero esto nos dice que el planeta aún está vivo, al menos en un sentido geológico. Es como si Marte nos estuviese retando, diciendo, ‘hey, adivina lo que significa’”.

Si la vida marciana microscópica está produciendo metano, probablemente está muy por debajo de la superficie donde hay suficiente calor para que exista agua líquida. El agua líquida es necesaria para todas las formas de vida conocidas, como lo son las fuentes de energía y un suministro de carbono.

“En la Tierra, los microorganismos medran aproximadamente entre 1,5 y 3 kilómetros por debajo de la cuenca Witwatersrand en Sudáfrica, donde la radiactividad natural divide las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno molecular”, dijo Mumma. “Los organismos usan el hidrógeno como energía. Podría ser posible que organismos similares sobrevivieran miles de millones de años debajo de la capa de permafrost de Marte, donde el agua es líquida, la radiación suministra energía y el dióxido de carbono proporciona carbono. Los gases, como el metano, que se acumulan en tales zonas subterráneas podrían liberarse a la atmósfera si se abren poros o fisuras durante las estaciones cálidas, conectando las zonas profundas con la atmósfera en los muros de cráteres o cañones”.

Es posible que un proceso geológico produzca metano en Marte, ahora o hace eones. En la Tierra, la conversión de óxido de hierro en el grupo serpentina de minerales que crean el metano, y en Marte este proceso podría funcionar usando agua, dióxido de carbono y el calor interno del planeta. Aunque no existen evidencias de vulcanismo activo actualmente en Marte, el antiguo metano atrapado en bolsas de hielo llamadas clatratos podría liberarse ahora.

“Observamos y cartografiamos múltiples columnas de metano en Marte, uno de los cuales liberó aproximadamente 19 000 toneladas de metano”, dijo el coautor Geronimo Villanueva de la Universidad Católica de América en Washington. “Las columnas se emitieron durante las estaciones más cálidas, primavera y verano, quizás debido a que el hielo que bloquea las grietas y fisuras se evaporó, permitiendo que el metano se filtrase en el aire marciano”.

De acuerdo con el equipo, las columnas se vieron sobre áreas que mostraban pruebas de antiguo hielo sobre el terreno o flujos de agua. Las columnas aparecieron sobre el hemisferio norte de Marte en regiones tales como Arabia Terra, la región de Nili Fossae, y el cuadrante sureste de Syrtis Major, un antiguo volcán de aproximadamente 1200 kilómetros de diámetro.

Un método para probar si la vida produjo este metano es midiendo los índices de isótopos. Los isótopos de un elemento tiene propiedades químicas ligeramente distintas, y la vida prefiere usar los isótopos más ligeros. Un compuesto químico llamado deuterio es una versión más pesada del hidrógeno. El metano y el agua liberado el Marte debería mostrar índices distintivos de isótopos de hidrógeno y carbono si la vida fue responsable de la producción del metano. Se necesitarán futuras misiones, como el Laboratorio Científico de Marte, descubrir el origen del metano marciano.

La investigación fue patrocinada por el Programa de Astronomía Planetaria en las Oficinas Centrales de la NASA en Washington y el Instituto de Astrobiología en el Centro de Investigación Ames en Moffett Field, California. La Universidad de Hawai dirige la Instalación del Telescopio Infrarrojo de la NASA.

Articulo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publico en NASA.

Más sobre el tema: Metano en Marte.

Publicado en Astronomía, Ciencia, Espacio, Exobiología, Marte | 1 comentario

 
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